El día que nos dijeron que podíamos salir, yo me sentí feliz.
Ahora salgo con mamá a comprar y también nos acercamos a ver a mis tíos.
Vemos a la gente conocida y nos alegramos de verlos, aunque estemos separados y no podamos abrazarnos, ni besarnos.
El día 27 iremos a la peluquería a ponernos guapas.
Lo que peor llevo es la mascarilla… pero me la pongo, para no contagiarme.

