María José Martínez
Me encanta compartir una buena conversación. Y más si es con alguien que sabe tanto como Fernando Bermúdez Cristóbal. Graduado en Ciencias Sociales por la Universidad de Zaragoza. Estudió Derecho en la UNED, y Metafísica mediante la Universidad de San José (California), pero sobre todo una gran persona y un gran conversador.
El taustano afincado en Zaragoza vino a visitar Barbastro junto a su simpática esposa Edel el pasado viernes para presentar Pacioli y Aurora en el Gran Hotel junto a un grupo de amantes de la lectura. Una novela histórica ambientada en el Renacimiento que me tiene absorta en su lectura desde la primera línea.
Concebida sin grandes pretensiones, es ya una obra muy difundida y recomendada. En Barbastro se encuentra en la Librería Moisés, a quienes agradecemos la deferencia de apoyar la presentación del libro, pero también está disponible en Internet en la plataforma Amazon, con grandes ventas, por cierto. Y es que a Fernando le van las nuevas tecnologías. Tiene un montón de seguidores en Facebook, entre los que me cuento.
“Pacioli y Aurora me costó escribirlo 3 años, con una media de 7 h diarias. Un libro histórico requiere muchas horas de estudio y de documentación”. Así abría la presentación el autor en el Salón Social del Gran Hotel.
El protagonista, Luca Pacioli, fue un personaje real “muy estudioso y adelantado a su tiempo” y un gran matemático que nació en la Toscana italiana en 1445. En esta novela se le retrata desde su infancia, con todas las vicisitudes de un origen muy humilde. Empieza a educarse sirviendo en una tienda de telas de una importante familia con cuya hija, Aurora, traba amistad desde el primer momento. Será ella quien se encargue en sus ratos libres de enseñarle a leer y escribir e incentiva en él su afán de conocimiento. La novela va relatando los grados de sabiduría que va adquiriendo a través del contacto con distintos personajes conocidos del Renacimiento entre los que figura el mismo Leonardo Da Vinci.
Tras la presentación y un poema a Barbastro de su puño y letra, los presentes tuvieron la ocasión de compartir con el autor un vino de la tierra y un picoteo durante la firma de ejemplares. De nuevo quedó constancia entre el público del espíritu didáctico de Fernando relatando detalles de la bonita época en la que está ambientada su novela.
De fácil lectura, con entusiasmo didáctico que se refleja en los ejemplos del conocimiento de la época, Fernando Bermúdez Cristóbal ha escrito una obra que engancha desde la primera línea y que nos retrotrae a un hermoso momento de la historia poniendo en valor la importancia del conocimiento en el Renacimiento.

