En la comarca del Somontano de Barbastro el estilo de vida conjuga historia milenaria, el vigor del vino y riqueza gastronómica para conformar una identidad única. Este territorio, arraigado en sus tradiciones, se proyecta hacia lo contemporáneo con una autenticidad que resuena en cada rincón de su paisaje cultural.
La historia del Somontano
La comarca del Somontano está asentada sobre un legado histórico que hunde sus raíces hasta la época romana, como quien visita este sitio web (quien lo hace puede ir incluso más atrás en el tiempo), cuando desde el siglo II a.C. los viñedos comenzaron a prosperar como consecuencia de las técnicas agrícolas introducidas por Roma.
En la Edad Media, Barbastro cobró una relevancia estratégica: en 1064, Sancho Ramírez de Aragón la tomó temporalmente durante el Sitio de Barbastro, hasta que en 1101 Pedro I la reconquistó definitivamente.
Esto perdura en tradiciones como la Fiesta del Crespillo, que se celebra todos los 25 de marzo. El evento, en el que se elaboran crespillos —postres a base de borraja—, evoca la fertilidad de los olivos y enlaza el pasado agrícola con el presente para dar testimonio de la continuidad de esta herencia.
La DOP Somontano
La Denominación de Origen Protegida (DOP) Somontano, instituida en 1984, abarca 4.000 hectáreas de viñedos pertenecientes a 28 bodegas. El clima de la región favorece la producción de 15 variedades de uva diferentes, entre las que destacan Cabernet Sauvignon, Merlot, Tempranillo, Syrah, Pinot Noir y Chardonnay.
Cada agosto desde el año 2000, el Festival Vino Somontano reúne a miles de visitantes que disfrutan de catas, tapas y música en vivo a lo largo y ancho de los más de 23.000 m2 en los que se lleva a cabo el evento.
También está la Ruta del Vino, que este 2025 comenzó el 10 de mayo en Huesca y llegará a Barbastro el 9 de noviembre, pasando por Benasque (31 de mayo), Jaca (7 de junio), Binéfar (28 de junio) y Aínsa (18 de octubre).
Sabores tradicionales de la gastronomía local
La cocina del Somontano espeja la diversidad de su suelo y su historia. Entre sus platos más representativos están el ternasco de Aragón (cordero joven) y las chiretas (embutido hecho con tripas de cordero rellenas con arroz, ajo, canela, perejil picado, sal, pimienta blanca y cuello, pulmón y corazón de cordero), además de los mencionados crespillos.
La comarca también presume de otros productos distintivos, como el tomate rosa de Barbastro (apreciado por su dulzura y textura carnosa), quesos artesanales (especialmente el de Radiquero, de pasta blanda, elaborado con leche cruda de cabra), garrapiñadas y sequillos (dulces típicos de las festividades locales).
Vida comunitaria de la comarca
Barbastro, que en 2025 tiene 17.797 habitantes, es el centro social y administrativo del Somontano. Se trata de la mayor cantidad de habitantes en la historia de la ciudad.
En contraste, municipios como Alquézar o Naval, con poblaciones que oscilan entre los 100 y los 800 habitantes (Alquézar en particular tenía 338 a enero de 2024 y Naval 273), conservan una vida comunitaria íntima anclada en tradiciones como la morra y el lanzamiento de barra aragonesa, dos juegos populares de la región.
Debido a la escasa cantidad de pobladores, existen iniciativas como «Pueblos Vivos», promovida por el Centro de Desarrollo Integral del Somontano con el objetivo de mitigar la despoblación. A su vez, las rutas ciclistas organizadas por el Club Ciclista Barbastro fortalecen los lazos entre los habitantes y su entorno.
Ecos de una tierra viva
El estilo Somontano es un testimonio del diálogo entre lo ancestral y lo contemporáneo en España y Europa. Historia, vino, gastronomía y comunidad se entrelazan en esta comarca para ofrecer no solo un destino turístico, sino también una experiencia cultural profunda que invita a ser descubierta y habitada con los sentidos plenamente despiertos.


