Barbastro celebró ayer el día grande de sus fiestas patronales en honor a la Natividad de Nuestra Señora la Virgen con el acto más entrañable, tradicional y simbólico junto con la cabalgata del pregón: la ofrenda de flores y frutos a la virgen del Pueyo, patrona de la diócesis de Barbastro – Monzón.
Un gran número de barbastrenses y comarcanos desfilaron, buena parte de ellos ataviados con los trajes regionales, a lo largo del Paseo del Coso para depositar flores a su patrona.
Cuarenta y tres grupos, entre peñas, asociaciones, barrios, colectivos deportivos, etc. participaron en este vistoso acto que cada año va a más y consigue atraer a más público.
Este año la lectura de la plegaria de la virgen corrió a cargo del presidente del barrio de San Fermín Salvador Fierro, ataviado con un traje regional. Por la alfombra roja desfilaron numerosas personas, entre ellas un grupo de la pastoral de Bolivia, Nigeria, Gambia y Mali con sus trajes tradicionales, mientras sonaba la jota de fondo.
Ante ellos, el obispo Alfonso Milián, presenciaba la ofrenda junto a los claretianos que habitaron en el Monasterio
del Pueyo hasta hace unos días y a los monjes del Verbo Encarnado que han tomado su relevo.
Entre las autoridades invitadas, además de la Corporación municipal se encontraba el presidente de la Comarca de Somontano y la alcaldesa de Graus.
Maria Carmen Eustaquio, presidenta de la asociación de amas de casa, usuarios y consumidores «Somontano», entidad que se encarga de realizar esta ofrenda, recalcaba con emoción que «cada vez toma un cariz más importante y junto al pasacalles del día 4 es el acto más importante. Estamos muy contentos de que esta tradición vaya a más y cada vez participe más gente, sobre todo los jóvenes que trasnochan y a la mañana siguiente están aquí».
Las propias amas de casa portaron la talla de la virgen hasta el interior de la Catedral pasado el mediodía donde el obispo celebró una eucaristía.
Previamente a la ofrenda, el grupo andaluz Los Delinqüentes deleitó a unas 2.000 personas en el segundo y último concierto de pago ofrecido en el parking de La Merced y en el que presentaron con los temas de su reciente disco «Bienvenidos a la época iconoclasta» y realizaron un repaso musical a temas anteriores, muy coreados por un público especialmente juvenil.
Por la tarde, el Coso taurino se quedó pequeño para presenciar la corrida de los diestros Rivera Ordóñez, Padilla y Vega.
Y para terminar las fiestas, antes del espectáculo de fuegos artificiales que se producía al cierre de esta edición, llegó otro clásico, la Ronda de Boltaña que volvió a llenar la plaza de San Francisco con su actuación.
Éstas han sido unas fiestas muy animadas donde el buen tiempo ha hecho que los barbastrenses salieran en multitud a disfrutar de todos los actos programados.





