Hablar de Renacimiento en el Cinca Medio es hacerlo de Fonz. Eso lo saben sus autoridades locales, comarcales, sus vecinos y asociaciones culturales que cada año, desde hace cinco, se esmeran al comienzo de junio por sacar lustre a todo su valioso patrimonio monumental de la época con la celebración de la Fiesta del Renacimiento, que edición tras edición goza de mayor aceptación popular y va camino de convertirse en un reclamo turístico de la zona.
Ayer los palacios y casas solariegas de la plaza Mayor y calles aledañas retrocedieron en el tiempo casi cinco siglos para acoger con sus mejore galas, banderolas, estandartes y tapices, una nueva entrega de la Feria del Renacimiento, que tuvo su prólogo el viernes con la conferencia de los profesores de Historia Moderna de la Universidad de Zaragoza José Antonio Salas y Encarna Jarque.
El sábado la plaza acogió el mercado artesanal en el que una treintena de artesanos, ataviados con trajes de época, ofrecían todo tipo de productos, desde agroalimentarios, repostería, objetos decorativos, útiles del hogar, … El Ayuntamiento limitó los puestos de venta a treinta ante la gran demanda de artesanos que se quedaron sin poder acudir, lo que habla de la buena acogida de esta iniciativa organizada por las asociaciones culturales L’Esparvel y Senderos Legendarios, Ayuntamiento y Comarca.
Mientras los artesanos vendían sus productos, el programa festivo arrancaba con la escenificación en cinco actos que se desarrollaron a lo largo de la jornada del espectáculo recreacionista ¡Por la defensa de nuestros fueros! y que narró la violación del Fuero aragonés por las tropas de Felipe II en un intento de
capturar al secretario del monarca, Antonio Pérez, acusado de asesinato y que pidió refugio en su tierra de origen. La nobleza aragonesa se levantó en armas contra lo que consideraban una violación de sus fueros y que terminó en 1591 con la decapitación del Justicia Juan de Lanuza, como medida de represión. En este contexto el rey Felipe II combate por la propiedad del Condado de Ribagorza, al que perteneció Fonz.
A estas representaciones, que fueron el eje central de la Fiesta, se unieron otros actos como una misa celebrada en latín, combates de armas y poéticos, talleres de artesanía, la animación de los dulzaineros, la actuación de los Titiriteros de Binéfar y una longanizada.
Para hoy al mediodía en los jardines de la Residencia de Fonz tendrá lugar la entrega de los premios del concurso Pedro Cerbuna, el de las calles y trajes mejor ambientados y la actuación de Divertimento.


