El Foro B 21, colectivo ciudadano surgido para la defensa de los intereses barbastrenses y de la comarca del Somontano, ha iniciado una campaña reivindicativa para solicitar al Gobierno de Aragón que dote con partidas presupuestarias para el próximo ejercicio la demandada y prometida construcción del nuevo centro de salud de Barbastro.
Cansados de los incumplimientos políticos y tras observar cómo desde que se cedió hace tres años los terrenos del antiguo colegio Pedro I no han comenzado las obras, este colectivo inicia una movilización ciudadana consistente en la creación de una plataforma que aglutine a todas las asociaciones de la ciudad, una recogida de firmas digitales, la pegada de carteles en comercios, farmacias y parafarmacias, así como la instalación de lonas en lugares visibles (en el antiguo cine Argensola y en la plaza del Mercado) y una manifestación con vehículos que tendrá lugar el domingo 17 de enero, con salida de Hipermercado Alcampo y llegada al recinto ferial donde el doctor de Atención Primaria de este centro de salud, Juan Vidaller leerá un manifiesto.
Desde el Foro B 21 han comparecido este mediodía en el parque del antiguo colegio Pedro I en una rueda de prensa para exponer esta iniciativa. Los representantes del foro, Ramón Baldellou y Rafael Fernández, han estado arropados por el citado doctor Vidaller, en representación del centro de Salud, y por el doctor Juan Eito, vicepresidente del Colegio Oficial de Médicos de Huesca, entidad que respalda esta reclamación histórica.

El Centro de Salud de Barbastro fue construido hace 45 años y no ha recibido ninguna reforma de calado en estas cinco décadas. Atiende a 22.000 usuarios de Barbastro y otras localidades del Somontano. «Es el centro de salud es el más antiguo de Aragón», ha señalado Baldellou, quien ha recordado también que en 2006 se tuvo que externalizar servicios como logopedia, pediatría o matrona a unos locales en la calle de Zaragoza por un alquiler de unos 6.000 euros mensuales aproximadamente. Hace tres años, el entonces alcalde Antonio Cosculluela cedió los terrenos al Gobierno de Aragón para que demolieran el antiguo colegio Pedro I y construyeran el nuevo centro. Este convenio de cesión de terrenos caduca a los 5 años por lo que si en los próximos dos ejercicios no se ejecuta la obra, el suelo volverá a ser propiedad municipal y se deberá iniciar otro expediente administrativo, como ha alertado Baldellou.
Para Fernández, esta campaña permitirá ser una herramienta de reivindicación ciudadana útil para otras demandas ya que se quiere crear una plataforma con todas las asociaciones de Barbastro y se va a solicitar que sus asociados se adhieran firmando de forma telemática a través de un código QR.

Por su parte el doctor Juan Vidaller ha denunciado que el centro de Salud no ha cumplido con los protocolos de seguridad marcados por el Ministerio de Sanidad durante la pandemia, dadas las limitaciones de espacio. «Si fuera una empresa ya estaría cerrada», ha afirmado. «El protocolo COVID se ha hecho cogido con pinzas, sólo tenemos una puerta de entrada y salida, se han movido consultas de lado a lado. No reúnen las condiciones de salubridad, hay consultas sin pintar, y el personal de mantenimiento siempre está haciendo pequeñas reformas”, ha criticado.
Mientras que el vicepresidente del Colegio de Médicos de Huesca ha pedido que el proyecto de ampliación, ya redactado, se adapte a la situación post-covid para que sea pionero y una referencia «tanto en la parte médica como en la arquitectura».
Cabe recordar que el Consejo de Salud, órgano participado por facultativos y agentes sociales y usuarios, ya volvió a demandar ante la Consejería de Sanidad en su última reunión la necesidad imperiosa de ampliación.
Por su parte el Departamento de Sanidad respondía a esta iniciativa indicado que «como se ha defendido por parte del Ejecutivo aragonés en numerosas ocasiones, la obra del nuevo centro de Salud de Barbastro es una obra prioritaria y se acometerá cuando la situación presupuestaria lo permita».
Hasta que esto suceda, el Departamento de Sanidad ha adoptado la medida temporal de ampliar con nuevos módulos que se van a colocar en el exterior del centro. De hecho el Ayuntamiento ya ha talado los árboles para colocar estos módulos o casetas de obra prefabricadas. Con ello se podrá prestar la asistencia diseñando circuitos asistenciales específicos separados para urgencias y patología respiratoria cumpliendo con la normativa de seguridad COVID-19. El Centro de Salud no dispone de una zona de urgencias diferenciada y con acceso independiente donde poder organizar circuitos asistenciales para urgencias y patología respiratoria. En la actualidad se están utilizando para este cometido otras consultas, con lo que se compromete su uso para la actividad ordinaria.
Los módulos se destinarán a tres consultas, una sala de espera común y aseos. Estas consultas estarán destinadas a la atención de pacientes con patologías infecciosas respiratorias. Todo el módulo se comunicará con el hall del Centro de salud, según informa el Gobierno de Aragón.
Se van a iniciar los trabajos de preparación del terreno para la instalación de los módulos y la tramitación de un expediente de contratación que tendrá como objeto el arrendamiento de dichos módulos. Al tratarse de un expediente de gasto plurianual, a licitar mediante procedimiento abierto y teniendo en cuenta las fechas en las que estamos, en el mejor de los casos se estima finales de febrero de 2021 cuando se podría disponer de los módulos instalados.
MANIFIESTO
El derecho a una sanidad pública de calidad para los habitantes de la zona de salud de
Barbastro ha sido ignorado, desde hace muchos años, por el Gobierno de Aragón.
Solamente desde una deliberada discriminación a nuestra ciudad se puede entender el
retraso, sin plazo alguno para su ejecución, de la construcción del nuevo centro de salud.
Una decisión política incomprensible que pone en riesgo la salud de los pacientes y que
compromete la calidad asistencial que esperan recibir los ciudadanos.
Las deficiencias del actual ambulatorio son el triste recordatorio de la desigualdad en el
acceso a la salud según el lugar de residencia en nuestra comunidad autónoma. Un hecho
que contraviene toda moral pública y que destapa los favoritismos de unos territorios en
relación con otros, y de unas políticas sobre otras.
Ninguna razón política ni presupuestaria justifica este atropello a la dignidad de los
pacientes y de los trabajadores del centro de salud. Las escenas vividas durante estos meses
de pandemia en el ambulatorio y sus zonas anexas deberían llevarnos al más absoluto
rechazo de las condiciones en las que se desarrolla la atención sanitaria. Imágenes
lamentables, tercermundistas, compensadas valientemente por la profesionalidad y la
vocación de servicio del equipo médico y de enfermería de nuestra ciudad. Barbastro no se
merece revivir constantemente esta falta de infraestructuras y medios destinados al cuidado
de las personas, en especial de nuestros mayores. Son nuestros vecinos.
Los usuarios, los sanitarios y los acompañantes llevamos muchos años padeciendo esta
situación sin atisbar ninguna voluntad de solución por parte de nuestros representantes
políticos. Estamos hartos de excusas peregrinas, de imposturas partidistas, de fotos
reivindicativas y de artículos de denuncia; y señalamos al Gobierno de Aragón como el
culpable del retraso en la construcción del nuevo centro de salud.
En este sentido estamos en completo desacuerdo con la decisión de la Consejería de Salud
del gobierno autonómico de parchear las carencias de las instalaciones con la colocación de
módulos prefabricados, unas actuaciones de emergencia que alejan el desenlace de un
nuevo centro de salud de un horizonte cercano y que distan mucho de proporcionar la
calidad asistencial que nuestros vecinos merecen.
Por todo esto, exigimos sin más dilación la construcción del nuevo centro de salud;
reclamamos una moderna infraestructura sanitaria al servicio de las personas y que
concentre todos las dependencias en una misma localización; solicitamos la implicación de
las administraciones locales, con todos sus medios legales y económicos, en la resolución
de este contencioso; y pedimos una adecuada financiación a las administraciones públicas
para preservar la salud de todos los ciudadanos y ciudadanas de Barbastro y del resto de
localidades de nuestra área de salud.



