Los deportistas montisonenses demostraron su solidaridad con su presencia activa en el evento Desafío Solidario, que se celebró en la tarde del jueves en el pabellón de Los Olímpicos para recaudar fondos para adaptar la casa de los niños Marcos y Ángela que sufren una extraña enfermedad que les afecta a sus músculos y los tiene postrados en sillas de ruedas.
Por la cancha de Los Olímpicos deambularon las niñas del Club Rítmica Monzón y de la sección rítmica del colegio Santa Ana, se realizaron exhibiciones de escalada en el rocódromo a cargo del Club Montisonense de Montaña, y se jugaron partidos de fútbol sala y baloncesto entre los equipos inferiores de la Escuela Deportiva River Monzón, del Atlético Monzón y del Club Baloncesto Monzón, así como durante toda la tarde, los nadadores pudieron colaborar aportando un donativo en la «Calle solidaria» de la piscina climatizada.
Tras todas estas competiciones deportivas, el grupo de jota del colegio Santa Ana interpretó varias piezas de baile aragonés como preámbulo al gran partido que enfrentó a los jugadores de Cosehisa Monzón contra los del Atlético Monzón, media parte a fútbol sala y la otra mitad a baloncesto.
El partido contó con la presencia del director general de Deportes del Gobierno de Aragón y ex atleta local, Álvaro Burrell, que se enfundó la camiseta rojiblanca y amarilla. También el campeón del Centro Atlético Monzón Eliseo Martín quiso estar presente en esta cita, con su presencia y regaló prendas deportivas que se sumaron a las aportadas por la campeona Conchita Martínez, que también quiso colaborar con la causa, para el sorteo entre los asistentes.
Además de las prendas deportivas de los clubes locales también se encontraba una escultura de Vicente Latorre o la última novela de José Antonio Adell.
Desde la pista, no perdía detalle de todo el evento el auténtico protagonista de la tarde, Marcos, que junto a su madre, se mostraba contento y feliz por este gesto solidario de los vecinos.
Alrededor de trescientas personas acudieron a este Desafío solidario, abonando los dos euros simbólicos que tenía la entrada. Por su parte Cáritas Diocesana abrió una fila 0 en una entidad bancaria por lo que se esperaba una buena recaudación.
El promotor de esta iniciativa, el locutor deportivo Carlos Lasús, realizaba «un balance muy positivo. La asistencia de público ha sido muy buena pero al margen del evento deportivo y gracias a la difusión han llegado colaboraciones por otras vías y muestra de sensibilidad de varios colectivos por lo que la cantidad será interesante. Además hemos contado con Marcos y se lo ha pasado fenomenal, y eso para nosotros es especialmente importante».


