Una muchacha joven se ha casado con un hombre mayor que tiene el oficio de zapatero, por lo que a ella la llaman “la zapatera”. No hay verdadero amor entre ellos porque ella se ha casado para acomodarse y él se ha casado para no quedarse solo. Ella regaña continuamente con su marido y él decide marcharse. Mientras están separados, ambos se dan cuenta de que se quieren.
Este argumento sirve al autor para tratar temas como el matrimonio, el papel de la mujer en la época, las relaciones entre vecinos, etc. Todo ello de una forma sencilla y amena que cautiva al público desde el primer momento.
La representación que hace La Melinguera, magníficamente dirigida por Javier García, hace hincapié en esos rasgos de sencillez, color, alegría y ritmo que destila la obra de García Lorca y hace que los espectadores disfruten con el trabajo de los actores y pasen una agradable velada.

