José Luis Pascual, Pepelu (Guatemala). Las lluvias nos siguen anegando e impidiendo ver el sol. !Ya casi no sabemos cuál es su forma! Pero sabemos que en unos días todo volvera a la calma, eso sí, dejando tras de sí el peor invierno
de la historia reciente. Para hoy, tengo dos noticias que son actualidad en Guatemala. Una es buena, buenísima. Otra es malísima, horrorosa e indignante. Comenzamos por la buena.
Universidad pública San Carlos de Guatemala (USAC) abre sus puertas
Después de dos meses de haber tomado la Universidad pública San Carlos de Guatemala (USAC) una de las más antiguas de América Latina, se ha llegado a un acuerdo entre el Consejo Superior Universitario (CSU) y los Estudiantes por la Autonomía (EPA). Este viernes, las autoridades de la USAC han realizando una revisión por el interior de las instalaciones, ya que estaban las puertas completamente cerradas al público, produciendo una limitación vial. Las causas y las consecuencias las dejamos para otro artículo. Ahora prefiero quedarme con la buena noticia que este lunes, 4 de octubre (festividad de San Francisco de Asís -patrono de la paz y la reconciliación-), miles de estudiantes universitarios podrán, con muchos esfuerzos, ponerse al día en las tareas. ¡Se abren de nuevo las puertas de la U! (como se conoce en Guatemala a las universidades) !Qué alegría!
Y seguimos por la mala…
Pero no todo es alegría en Guatemala. Aparte de la situación de desastre natural que estamos viviendo los últimos meses, se ha producido una paradoja horrible. Los «promotores de salud» que trabajan para ONG´S contratadas por el Ministerio de Salud de Guatemala, haciendo uso de su derecho a manifestarse pacíficamente, han incurrido en un hecho horrendo. En el km 212 del departamento de Quetzaltenango, en un lugar conocido como Coatepeque, venía una ambulancia con una señora de 27 años dirección al Hospital pues estaba con urgencias para dar a luz. Los «pomotores de salud», se negaron a dejar pasar a nadie (ambulancia incluida). A ella, la bajan en camilla y los bomberos la introducen en un carro particular una vez pasada la «barrera humana». A los pocos metros da a luz dentro del carro y cuando estaba cerca de llegar al Hospital ella falleció por falta de atención hospitalaria. Este crimen «de Estado», nos ha dejado a todos estupefactos, sin palabras.
El día de ayer en el entierro, el esposo, con toda la furia «lógica» por la perdida injusta de su esposa, arremetía contra todo y contra todos, especialmente pidiendo que se hiciera justicia. ¡Es una pena que un derecho a protestar por los motivos que sean, permitan que trunquen el futuro de un niño que un día sabrá que su madre murió solo por el hecho de ser pobre y no tener dinero para dar a luz en un hospital privado.! ¡Esto no se vale!
Últimas noticias
Por otro lado, solamente quiero dejar constancia de dos situaciones vividas en las últimas horas. De todos es sabido el fallido golpe de Estado contra el Presidente Correa en Quito (Ecuador), pero quizá no todos sepan, que mientras se estaba produciendo el mismo, una barbastrense, Yolanda Estrada Guiral, casada con un diplomático español, cuyo puesto de trabajo está en Quito (Ecuador), me narraba en directo, via Skipe, lo que estaba sucediendo con la sublevación de unos «malos» policías, que se quejaban de ver como sus honorosos sueldos eran recortados por la crisis. Las últimas noticias que tengo de Yolanda es que están bien.
Y para terminar dejar constancia de una petición de perdón del Presidente de los EEUU, Barak Obama, al Presidente de Guatemala, Alvaro Colom por el trato que en los años 40, se tuvieron con más de mil guatemaltecos como «conejillos de indias» realizando experimentos con ellos provando una serie de vacunas que dejaron atrofiados a la mayoría de ellos. ¡Además de pobres… insultados! ¡Hasta dónde vamos a llegar en América Latina! Mi duda es que ese «perdón ahistórico» devuelva la dignidad de aquellos guatemaltecos y latinos infectados.
Con afecto y tristeza desde Guatemala. Jose Luis Pascual-Pepelu.


