Defender sin tapujos que España es una de las naciones más antiguas de Europa, que es hija de la unión de Castilla y Aragón, que la Edad Media fue una época «de luces y sombras, pero con luces muy brillantes y nobles valores de los que son ajenos la clase política actual» y desmontar las mentiras del nacionalismo catalán cuya idea de la Corona catalano – aragonesa ha calado en varios foros nacionales y europeos, son algunas de las tesis que defiende la periodista Isabel San Sebastián (Chile 1959) en sus cuatro novelas históricas.
Tras ‘La Visigoda’, y ‘Astur’, ambientadas en el reino asturiano y su integración en Castilla, San Sebastián decidió virar hacia Aragón con ‘Imperator’ y allí se ha quedado en su última novela, ‘Un reino lejano’, que el sábado presentó en el Museo Diocesano de Barbastro por mediación de la Librería Castillón y los amigos del museo.
Su presencia en Barbastro se debe a que buena parte de la novela (Plaza & Janes) transcurre en la capital del Somontano, donde se firmaron los esponsales de Petronila de Aragón y Ramón Berenguer IV de Barcelona que dieron origen a la Corona de Aragón.
La novela arranca en el siglo XIII y está ambientada en Aragón, Sicilia, Jerusalén y Mongolia. Gualterio y su hijo son apresados por el Gran Kan del Imperio Mongol, que para San Sebastián constituyen «las sombras y la barbarie de la Edad Media» frente a las luces reflejadas en el emperador Federico II o en los monarcas aragoneses en cuyo reino surgen las ciudades gracias al florecimiento de los gremios y al exponente papel que juegan las mujeres, una constante en las novelas de la periodista.
«La novela habla de un reino metafórico que son los principios y los valores, pero también de la expansión del Reino de Aragón y del crecimiento de una ciudad como Barbastro donde dos de las protagonistas Inés y Braira viven y tejen una preciosa amistad. Es una novela sobre la configuración del reino de Aragón y como consecuencia del futuro de España», afirma.
Su interés por Aragón se debe a que «España es hija de Castilla y de Aragón y además se están reescribiendo las páginas de la Historia introduciendo muchas mentiras y me apetecía recuperar la verdad del Reino de Aragón y su Corona que nació aquí en Barbastro y nunca fue otra cosa que la Corona de Aragón», aseveró. «Por eso mismo elegí Barbastro, porque es una ciudad muy simbólica del nacimiento y la verdad de la Corona de Aragón, y también muy simbólica de lo que fueron las ciudades como espacios de libertad entendida en el contexto medieval en el que sus habitantes podían aspirar a una vida mejor a través de sus fueros, de los gremios y sus trabajos para superar la condición de siervos de la gleba, propiedad de los señores feudales, y contribuir con su trabajo a poner un sillar para un futuro mejor. Me ha interesado mucho contar esta historia en las personas de mujeres que han sido las grandes ignoradas de la historia y a mí me interesa rescatar su papel protagonista», señaló.
La escritora confía en que esta novela «recupere la verdad histórica que se está escamoteando y cada día más a través de muchas declaraciones políticas con declaraciones espurias y con intereses cortoplacistas. Yo amo a España y no tengo ningún complejo en decirlo y estoy convencida de que hablando de Aragón y Castilla y contando la verdad se habla de España y contribuimos a que las futuras generaciones sepan de donde vienen, y a partir de ese conocimiento que determinen a dónde quieren ir y con quién».
San Sebastián también se refirió al litigo de los bienes entre las diócesis de Barbastro-Monzón y Lérida y se mostró partidaria de «poner condiciones a determinados prestamos y rescates. Te rescatamos pero a cambio nos devuelves las obras que nos has secuestrado», señaló. Y aseguró que la responsabilidad de este litigio «no es de la Iglesia sino de la Generalitat, del Gobierno de Aragón y sobre todo del de España que debería actuar para obligar a Cataluña a devolver lo que no le pertenece».


