Chusa Garcés. Creactiva teatro, a tenor del éxito obtenido en la primera master class desarrollada en el mes de
noviembre, vuelve a traer a Barbastro al gran maestro y director de teatro Javier Arnas los días 11 y 12 de mayo donde impartirá la master class Viaje hacia el apoyo del actor “Desde la realidad que nace en el cuerpo hacia el encuentro de las palabras con alma”.
Hemos querido acercarnos a la figura de Javier Arnas, actor, director y profesor de actores y directores, pero también a la persona que se está detrás de la escena pública. A través de estas líneas queda manifiesto que Javier además de un gran profesional con una larga trayectoria es un ser humano con un gran corazón que destila sabiduría y humanidad en todo lo que hace.
Javier Arnas desarrolla su labor profesional desde el año 1983. Cursa estudios en la Escuela Municipal de Teatro de Zaragoza y en el prestigioso Laboratorio Teatral “William Layton”de Madrid, donde termina sus estudios de Interpretación y Dirección. Durante todo este periodo en su faceta de actor forma parte de distintas compañías profesionales aragonesas y madrileñas, reseñando su participación en la Compañía Nacional de Teatro Clásico bajo la dirección de Miguel Narros y en la Compañía de Comedias de Pepe Rubio.
Del año 1995 al 2007 fue profesor de teatro y director de espectáculos del Banco de Actividades del Ayuntamiento de Zaragoza y del Aula de Teatro de la Universidad de Zaragoza, de la cual fue cofundador.
En el año 2012, fue coordinador y profesor del área de Interpretación y Dirección de actores del Centro Musical y Artístico Las Armas de Zaragoza.
Durante los últimos dieciocho años a parte de colaborar como actor en diversas producciones y de hacer de Coach en algunos cortos, centra su labor primordialmente en la Dirección Escénica y la Enseñanza Teatral a nivel profesional, las cuáles desarrolla hasta la actualidad, tanto en España (País Vasco, Navarra, Madrid, Aragón) como fuera de sus fronteras (Suiza, México, Francia) .
Ha sido alumno directo de William Layton y Jaume Melendres, dos de los más prestigiosos
maestros de Dirección de actores, y de Roberto Romei, maestro de Biomecánica y Acciones Físicas.
La entrevista.
Me encuentro con Javier en el Gran Hotel de Barbastro y mientras disfruto de las maravillosas vistas, el sol, un café y su sabiduría, Javier habla de su experiencia vital.
Javier Arnas, el actor.
¿Qué significa para ti la escena? Es un espacio ficcional que me permite desde mi libertad, mi creatividad, mi honestidad y mi compromiso hablar de los misterios de la condición humana y mostrar sus conflictos existenciales y sus contradicciones. Es un lienzo que el actor dibuja con su trabajo, que se tiñe de sentido a través de los elementos significantes que intervienen. La escena es una búsqueda constante, es un lugar sagrado que nos invita a producir grietas en lo normal. Un lugar destinado a reflexionar, a conmover con risa o con llanto, a iluminar, perturbar, exaltar, molestar, revelar, denunciar, provocar, trasgredir, luchar. Es un espacio donde se establece una conversación que se comparte con la sociedad, donde el teatro se convierte efímeramente en materia viva que se consume y desaparece al mismo tiempo que se crea, dejando impregnado su poso transformador.
¿Cómo concibes la interpretación? Como un reto interesante que me permite atribuir sentido a un personaje a través de lo que me da el texto en cuanto a información, en esa búsqueda pongo principal atención en el conjunto de acciones físicas que vienen contenidas en él y que me hacen atribuir ese sentido y no otro.
¿Cuánto hay de la persona en cada personaje que interpretas? Precisamente me atraen los personajes que se hallan a gran distancia de mi mismo. Estoy en desacuerdo con esos actores que se llevan todo lo que interpretan hacia ellos mismos sin dejar espacio al personaje que no son ellos. Considero que un buen actor es el que crea distintos personajes que son opacos, creíbles y muestran de forma profunda sus conflictos y contradicciones. La distancia con uno mismo se establece, previo estudio del texto, analizando el código ideológico y moral del personaje que nos lleva a otros impulsos físicos y a otras acciones que no son las nuestras, con el objetivo (contra natura) de que nuestro propio cuerpo exprese una moral ajena, que es la del personaje. Entonces las extremidades del actor se someten o ponen a la orden de un sistema moral que no es el suyo. Creando, de esta forma, desde él, alguien que no es él.
¿Qué papel te ha reportado más satisfacciones, emoción, dificultad? Absolutamente todos. Precisamente por el hecho de que cuando se hace bien es dificultoso actuar y entra en la órbita de un placer profundamente satisfactorio que te crea muchas emociones.
Una anécdota. La supervivencia en esta profesión es una anécdota en sí.
Javier Arnas, director y maestro de actores y directores
Un gran maestro con un gran método que consigue altos resultados en muy poco tiempo como muestran los ejemplos de sus trabajos.
Háblanos de tu método. Difícil lo de definir un método sino es trabajando sobre la materia concreta. El método de uno se va definiendo día a día. Si tuviera que definir de alguna manera, todos los métodos, por un lado vienen impulsados por la mixtura y coexistencia de varios métodos que uno aprende y experimenta durante muchos años, por el otro de la propia reflexión y búsqueda personal sobre los resortes del teatro y sobre la nutritiva y misteriosa existencia vital. Por ello mi método varía según el actor, director o trabajo que tengo entre manos, de igual forma que el médico no receta lo mismo a un ser humano que a otro aún padeciendo la misma dolencia, porque sabe que la edad, el peso, la presión arterial y las características propias del paciente, condicionaran el hecho de la receta. Por ello, dependiendo del alumno, actor o director que tengo delante y lo que él aporta, aplico un sistema de trabajo u otro, aún sabiendo que en ese intento no fluirá nada totalmente puro y será una mezcla de varios métodos apre-hendidos a lo largo de mi trayectoria de 30 años.
Cómo ha sido tu experiencia en el extranjero. ¿Sientes que en España no has tenido el reconocimiento que te mereces? Más allá de mi reconocimiento o no, en España hay muchos artistas que son artistas a pesar de España. A veces duele España por su poca sensibilidad hacia sus artistas. Una frase que dijo hace poco José Sacristán resumiría esto: “En España ser actor es como ser torero en Islandia“. Hay que tener en cuenta la gravedad de esto, ya que este actor es uno de los pocos que a día de hoy aún puede elegir trabajos.. La gran mayoría de los actores, no. Aún en esta situación ventajosa, siente así. Háganse pues una idea sobre cómo está el tema por estos lares.
Mi trabajo en el extranjero empezó en 1999, siempre ha surgido a raíz de contactos que he establecido con gente de otros países en cursos que he hecho como alumno para reciclarme o en talleres que he dado como profesor y he contactado con alumnos extranjeros que me han propuesto estos trabajos en sus destinos. Dirijo espectáculos e imparto cursos y talleres, también doy alguna conferencia que otra a compañías profesionales en Suiza (Zürich), México D.F. y el sur de Francia, principalmente.,
En todos sitios cuecen habas, pero mi experiencia personal ha sido y es muy enriquecedora y gratificante en los sitios que he trabajado fuera de España, me he encontrado una alta receptividad, una gran sensibilidad, mucha energía positiva y colaboradora y un gran respeto hacia el arte y los artistas. En España, sin una mayor educación hacia la sensibilidad artística que nos dote de autoridad moral, no podrá haber un respeto real, ni una valoración justa hacia nuestros artistas, ni hacia nuestro arte.
El trabajo del que te sientes más orgulloso. Me siento orgulloso de todos mis hijos, no hago, como buen padre, ninguna salvedad, ni ninguna diferenciación a pesar de ser muy distintos en su naturaleza y estructura, Ya que todos me construyeron. De lo que me siento verdaderamente orgulloso es de poder seguir dedicándome a este trabajo maravilloso, a pesar de estos tiempos económica y éticamente oscuros para el arte y para la sociedad. Todos días se nos recorta, cierran teatros, las butacas quedan huérfanas de espectadores. Quede aquí derramada mi firme protesta hacia el asfixiante 21% de IVA y hacia muchas de las políticas culturales. Se está echando al espectador de la plaza pública del teatro y se está convirtiendo a este arte en un artículo casi de lujo. En esta situación que se plantea, no cualquier persona puede acceder al teatro en cualquiera de sus formas. Este taller que voy a impartir en Barbastro tiene una filosofía contraria a esto.
¿Qué es para ti lo esencial en el trabajo que realizas? A nivel general ser honesto con lo que hago.
Entrando más en materia, para mí lo esencial es ser capaz de leer y observar cuerpos para detectar y dar posible solución a los problemas que aparecen y para colocar la energía, ayudando de esta manera a poner esos cuerpos en funcionamiento en busca de un actor lo más opaco posible. También para mi es esencial que mis alumnos entiendan que estamos trabajando hacia una misma partitura, hacia un objetivo común a medio camino entre el juego, la intuición, el sentido común, la concentración y el trabajo en grupo. Estamos en unas coordenadas donde las manos forman parte del otro y expresan la necesidad de compartir y resolver un problema, donde la mirada cómplice busca una solución a un conflicto inventado, donde los cuerpos dibujan trazos imposibles en un espacio apartado de los demás, donde todo es posible, donde cada uno depende de los demás compañeros, sin más, sin razas, diferencias, clases, prejuicios, colores o religiones. Es por ello que el teatro tiene algo de lo humanamente sagrado, tiene algo de rito, de libertad, de respeto, de encuentro, de tolerancia, de búsqueda, de magia.
Javier Arnas, la persona.
Un hombre entregado a su trabajo, honesto, con un gran corazón dispuesto a ayudar siempre.
Si no te dedicaras al teatro que te gustaría hacer Ser un maestro de artes marciales, en especial de Aikido. Lo practico irregularmente desde adolescente, así que nunca seré un maestro de ello. Aún así encuentro muchos paralelismos entre ambas disciplinas, ya que el trabajo actoral tiene mucho que ver con el funcionamiento físico- energético y con la filosofía del Aikido.
Un vicio inconfesable He decidido, teniendo el gobierno que tenemos, renovar los votos en cuanto al secreto de confesión, no vaya a ser que este penado mi vicio.
La obra que te hubiera gustado dirigir Siempre hay obras que a uno le gustaría dirigir, desafortunadamente las posibilidades no siempre van acordes con la madurez creativa que uno va teniendo. Aún así he cumplido algunos sueños donde se han dado las condiciones para poder hacer lo que me gustaría.
La película que te hubiera gustado protagonizar. Muchas, pero si me tengo que quedar con una.” En lo más crudo del crudo invierno”. Es una película deliciosa en blanco y negro de Kenneth Branagh, donde se habla muy certeramente con humor y con amor del oficio del actor y del director. Es una visión muy acertada proveniente de alguien que sabe realmente lo que es el teatro.
¿Cómo te ves en diez años? Sobre todo me gustaría evolucionar y agrandarme mientras camino por el sendero que elegí desde que era un adolescente. Me gustaría convertirme en un actor y en un director con más profundidad y sabiduría y en un gran y generoso trasmisor para otros.
Y como todo es efímero en esta vida, el tiempo de las palabras se termina y no me queda más remedio que despedirme del maestro hasta la semana próxima donde volveremos a coincidir en la master class organizada por Creactiv@ teatro, esta vez como alumna, no sin antes agradecerle su dedicación, su tiempo y la invitación al café.


