Un traspiés, un bache en el camino hacia los play offs de ascenso pero desde luego no un retroceso ni mucho menos un resultado que haga saltar las alarmas para cumplir el objetivo marcado a principios de temporada. A pesar de la abultada derrota ante el Ejea por 7 a 1, el presidente del club rojiblanco, Julián Alamán, considera que perder en el campo de Luchán ante uno de los gallos de la categoría «podía ser una opción previsible, pero no el resultado que hubo. Lo vamos a considerar como un accidente y un mal día. Queda mucha temporada por delante y hay confianza y capacidad para terminar la temporada en los puestos de play offs que era el objetivo previsto».
El presidente justifica la actuación en Luchán «porque simplemente no salieron las cosas. El Ejea estuvo muy enchufado y el Monzón fue un cúmulo de circunstancias que son difícil de explicar. Simplemente no salieron las cosas y ahora hay que intentar que no vuelva a suceder porque no nos podemos permitir más tropiezos».
La derrota en Ejea, unido a otros resultados adversos en las últimas jornadas como el pinchazo ante el Tauste por 0 a 2 en el Isidro Calderón, deja al Monzón en la quinta plaza después de haber estado toda la competición en los puestos más altos de la tabla. Sin embargo las distancias son estrechas entre el tercer y el sexto clasificado: los rojiblancos están a tres puntos del cuarto clasificado y dos por encima del sexto.
En este sentido, Alamán lanaza un mensaje tranquilizador y optimista: «La temporada va según lo previsto a excepción del resultado del domingo con el Ejea pero no por la derrota sino por lo abultado del marcador. Al final lo que importan son los puntos, aunque llame mucho la atención el marcador desorbitado. Creo que no hay que darle más vueltas y si hay que hacerlo, que sea internamente y ya está. La idea es terminar la temporada entre los cuatro primeros y estoy convencido de que lo conseguiremos porque hay plantilla y equipo para ello».
El siguiente partido será ante el Calatayud este domingo en el Isidro Calderón. Allí los rojiblancos podrán compensar a su afición del mal trago que les hicieron pasar en la pasada jornada en Luchán. «Esperemos que el partido de Ejea sirva para que los jugadores tengan un plus de motivación para intentar salvar esa espina clavada», afirma Alamán. Mientras que para la afición, el presidente pide «disculpas por el resultado del domingo» y también «tranquilidad y confianza en el equipo que nos va a dar muchas alegrías hasta final de temporada».
A nivel extradeportivo, el Atlético Monzón sigue trabajando para cumplir sus objetivos y terminar la temporada con garantías y solvencia. Durante las últimas semanas, el club «está recibiendo apoyos de cantidad de socios que se suman al proyecto y que es de agradecer».


