La Cofradía de San Fabián y San Sebastián de Abiego tuvo su origen en las epidemias de peste de la Edad Media, a partir del siglo XIV. Su función era de una doble naturaleza:
- La de pedir protección a los santos:este hecho viene bien expresado en una estrofa de los gozos que cantamos hoy en día:“En todo lance fatal de peste, de hambre y de guerra, en vuestro amparo se encierra el remedio universal”.Son los cuatro “jinetes del apocalipsis” que nunca cesan de azotar a la humanidad: peste, hambre, guerras y la muerte que conllevan.
- La función asistencial y benéfica: ayudarse mutuamente y enterrar a los muertos.
La Cofradía tuvo su sede inicialmente en la desaparecida iglesia de San Miguel, situada fuera del casco urbano a pocos centenares de metros al norte de Abiego. En un documento del año 1560 queda registrado este hecho que venía de antiguo, incluyendo instrucciones a los “Cofrayres” para mejorar el culto. Así mismo se documenta la existencia de las imágenes de San Fabián y San Sebastián en antiguos retablos. Inmediatamente después, avanzado el siglo XVI, estas imágenes se plasmaron en el retablo de San Miguel que ahora está en la cabecera de la iglesia de Santa María la Mayor.En el año 1697 se aprobaron sus estatutos por el rey Carlos II.
En 1853 la Cofradía ya se había trasladado a la antigua Colegiata de Abiego. Ello ocurriría por ruina de la iglesia de San Miguel, motivo por el cual también el retablo, troceado, se depositó en el recóndito e inaccesible espacio de la escalera medieval de la torre románica de Santa María la Mayor.
Testigo material del nacimiento medieval de la Cofradía es la ballesta que porta el Prior. Se trata un ejemplar auténtico datable entre los siglos XIV y XV. Podríamos decir que la ballesta es el “acta de bautismo “de la Cofradía, así como el retablo de San Miguel lo es de su “confirmación”, por estar en él representados los santos patronos en lugar preferente.
Pero el culto a San Fabián y San Sebastián no se limitó a su Cofradía, sino que los santos se constituyeron también como patronos de Abiego, siendo el día 20 de enero la “fiesta mayor”.Así se cantaen los gozos: “Muy amante Abiego en vos, su devoción manifiesta; y hace un género de fiesta, que siempre es común de dos. Y pues, os ha hecho Dios sus patronos adorados, San Fabián y Sebastián sean nuestros abogados”.
La banda roja es el distintivo de los miembros de la Cofradía de San Fabián y San Sebastián,actualmente la única supervivientede las cuatro que hubo en Abiego en siglos pasados. El número de “cofadres” supera la veintena. Las actividades principales del culto son: novena, misa y procesión en el día de la celebración de la fiesta. Tiene lugar también una comida y asamblea anual. Colabora con la parroquia y en actividades benéficas.Además, es tradición acudir al entierro de cada “cofadre” echando una palada de tierra en su féretro.
La Cofradía mantiene asíen Abiego una llama encendida desde hace casi siete siglos.



