El Tremendo Pop Festival cerró en la madrugada del domingo su cuarta edición con una buena respuesta de público que de nuevo ha regresado a esta cita, una de las más destacadas del panorama de la música independiente de país.
Desde la organización del festival se mostraban «muy contentos por la afluencia de público» que cifraban en torno a las 3.000 personas llegadas de varios puntos de Aragón y la geografía nacional «que rebasaba las cifras de años anteriores», explicaba Agustín Loscertales.
Este año el TPF salió a la calle con dos conciertos, uno en la terraza del Hotel Mas Monzón el viernes y un macro concierto en la plaza Mayor con grupos locales durante el día que contó como aliciente con el reparto de unas 300 raciones de arroz con ternasco.
La segunda y última jornada del Tremendo Pop Festival será recordada, entre otras muchas cosas, por el gran concierto protagonizado por los míticos Sexy Sadie. Como dijeron al inicio de su set, el objetivo era el de pasear por una discografía llena de temazos, en el que intercalaron alguna versión. Coincidió con los momentos de más afluencia al Tremendo Pop Festival, con cientos de personas coreando y bailando los temas de los mallorquines en el tramo central de la jornada festivalera. Sexy Sadie destacó por la pasión y la cercanía que mostraron con el público tremendo.
La jornada se había iniciado con la actuación de Hola Hola Hermanita, cuyos componentes proceden de varias localidades de la zona oriental de Huesca. Demostraron el por qué están considerados como una apuesta musical firme y con talento, algo que les ha llevado a actuar en distintos festivales por toda la geografía española.
Los barceloneses Stay pusieron el toque de rock y psicodelia con un concierto en el que, por unos momentos, sonaban a lo Kula Shaker y, en otros, directamente, parecían la versión del siglo XXI de los Kinks. Y con los Stay la entrega de sus componentes está siempre asegurada. El rock directo y crudo de los Idealiptsticks cogió el testigo. Los madrileños ya habían demostrado de lo que son capaces en la fiesta de presentación del Tremendo Pop Festival en la sala Razzmatazz, de Barcelona. Y no defraudaron con su apuesta de rock musculoso y sin concesiones.
Tras los Sexy Sadie, de los que hemos hablado al principio, actuó El Columpio Asesino, una banda que era una de las más esperadas por los fans tremendos, según habían dejado constancia en las distintas redes sociales que habilitó la organización del Festival. Fue un concierto de atmósferas oscuras y ritmos bailables, sin dejar de ver el rock and roll por el retrovisor. A Grises le tocó el duro papel que en la jornada anterior había desempeñado De Vito. Es decir, impedir que los parroquianos se tomaran un respiro y hacerles olvidar la posible tentación de irse a casa. Baile, baile y baile fue la seña de identidad de la banda.
Después ya fue todo territorio DJ. Se puede decir que Amable es un habitual del Tremendo Pop Festival. Será porque se convierte en una apuesta segura y cada una de sus sesiones consigue fusionar pop, rock y electrónica de forma magistral. Bilbadino lo relevó. Ya amaneciendo, transmitió una energía contagiosa. Bajo su faceta de dj bajo el nombre de Tupe, el alma Mater del certamen y director, Antonio Villanova, se reservó la última actuación. Quería despedir a quienes habían vuelto a apostar por este paraíso del Indie, con una sesión que no iban a olvidar fácilmente, mezclando clásicos básicos con temas recién salidos del horno.
El que fuera presentador del programa Bulevar en Radio, el ‘guru’ musical y ahora dj Chema Rey, un habitual del TPF, animaba a la organización a seguir adelante con la cita. «Es un tanto insólito que en sitios como Monzón se hagan estos conciertos. Creo que este año ha marcado un punto crítico porque estamos en crisis y muchos desaparecerán, pero es una maravilla que el Tremendo sobreviva y que tenga mucho más público que el año pasado. Espero que siga e incremente su cantidad económica para aumentar su calidad».





