La denominación de origen Somontano comenzará a partir de la próxima semana la vendimia. Las treinta bodegas y casi quinientos viticultores inscritos en el Consejo Regulador de la D.O. altoaragonesa iniciarán entonces la recogida de las uvas de más temprana maduración: la blanca Chardonnay y la tinta Merlot. Desde entonces y hasta prácticamente dos meses después se recogerán los frutos de las quince variedades de uvas (ocho tintas y siete blancas) autoridades en esta D.O. con las que se elaborarán sus vinos.
Las suaves temperaturas registradas durante las últimas semanas, y el agua caída por las tormentas veraniegas, han provocado el retraso en el inicio de la campaña respecto a la fecha de inicio de los últimos años, cuando a mediados del mes de agosto comenzaba la vendimia. Este retraso es el que ha originado una maduración más lenta que culminará con la recogida de la uva, como siempre, en su momento óptimo. Cuestión sumamente importante por ser la materia prima de la que nacerán las más de doscientas marcas acogidas a la denominación del Somontano, cuya apuesta por la calidad es condición imprescindible y reconocida por los principales prescriptores y mercados nacionales e internacionales.
Como preparativo del inicio de la campaña, las bodegas comenzaron ayer a recoger en viñedo pequeñas partidas de uva para analizar el grado de maduración y poner en marcha la maquinaria y personal que se encargará de llevar a cabo la vendimia.
Entre 18 y 20 millones
Las previsiones para este cosecha son de un aumento del 20% con respecto al año pasado que fue una vendimia corta, marcada por la sequía en todo el país. Así las cosas, se espera una recolección de entre los 18 y los 20 millones de kilos de uva, de excelente calidad, como apuntan desde el Consejo Regulador de la D.O. Somontano. Su presidente, Mariano Beroz, asegura que «el fruto está sano, en buenas condiciones al igual que la planta que está fuerte y está madurando despacio, eso siempre es un buen síntoma de calidad porque no es conveniente que haya demasiado calor. Esperemos que todo vaya bien en este mes y medio que va a durar la vendimia».
Habrá que esperar a las primeras vinificaciones para conocer si estaremos ante una cosecha extraordinaria, pero este retraso en la vendimia debido al descenso de temperaturas de los últimos días «va a afectar en sentido positivo. Queda un mes y medio para recogerla y hay que esperar que no vengan muchas más lluvias, pero en principio, estas incidencias climatológicas están yendo muy bien para la evolución de la uva. Pero por lo que vamos hablando con los técnicos, están esperando que sea una buena cosecha».
El objetivo será conseguir vender en torno a los quince millones de botellas en todo el mundo. Con una vendimia corta como la del año pasado en la que se recogió quince millones de kilos de uva se han vendido trece millones de botellas, por lo que se espera que las ventas del año sigan con la tendencia al alza en ventas de la D.O.




