Horas después de que los bomberos de varios parques de Huesca y Lérida sofocaran el incendio tras una larga madrugada, los responsables de las empresas de Albalate de Cinca afectadas por el fuego producido en la noche del martes, la firma de cosméticos Kor Kosmetic y la textil Interarce S.L., realizaban una inspección a los inmuebles junto a agentes de la Guardia Civil, bomberos y peritos de la compañía aseguradora.
Los daños han sido de desigual magnitud. El incendio ocurrido en Kor Kosmetic ha arrasado la nave y toda la producción fue pasto de las llamas, por lo cual sus responsables, la familia Pocino, deberá «empezar de cero», como reconocían ayer con resignación e impotencia.
Menos impacto tuvo la firma textil Interarce S.L. que ha sufrido daños estructurales en parte del inmueble, concretamente en el muro que separa ambas naves y en el tejado de uralita. El fuego no alcanzó la producción de más de 20.000 prendas que se encontraban en el almacén, ni tampoco las 8.000 que estaban elaborando sus empleados, pero sí que parte de ellas, en el peor de los casos, podrían echarse a perder si el humo hubiera impregnado en el tejido. Aunque todavía es pronto para sacar conclusiones, aseguraba Palacio quien afirmó que este jueves se retomaría el trabajo con normalidad.
Ayer el aparejador del Ayuntamiento de Albalate de Cinca comprobó que la estructura de Interarce no había sufrido daños serios que pudieran conllevar un elevado riesgo, por lo que los empleados pudieron entrar en la fábrica y volver a colocar el material que había sido retirado en la noche del martes como previsión ante el avance de las llamas. Sin embargo, se deberá actuar en las reparaciones del tejado de uralita que presenta agujeros que pueden ocasionar goteras, y reforzar el muro medianero.
«Negligencia del 112»
La indignación era mayor en la familia Pocino que ayer lamentaban que de haberse producido una coordinación más ágil entre el servicio de emergencias del 112 el incendio se podría haber sofocado antes y las magnitudes del desastre hoy serían menores.
También agradecían la labor realizada por cuatro camiones de bomberos de la Generalitat de Cataluña, concretamente de las de los parques leridanos de Balaguer, Lérida, Cervera y Almacellas.
El incendio se produjo a las 20.30 del martes, cuando afortunadamente ni en la industria de cosméticos ni en la textil había ya ningún empleado. Se desconocen las causas del incendio, pero una hipótesis planteada ayer fue la de un fallo eléctrico.
La empresa elabora ceras para depilación sólidas, liposolubles y ‘roll on’. Debido a las características de estos productos las llamas se extendieron con rapidez por el inmueble, devastando su producción y causando grandes destrozos en la estructura de la fábrica, en muros y tejado.
El incendio causó gran alarma vecinal, concentrándose en las inmediaciones de las dos naves, a las afueras de la población y junto a la carretera de Alcolea de Cinca, a numerosos vecinos, entre ellos la alcaldesa Sagrario Sender que dio parte al servicio de emergencias.
Según relata una de las responsables de la empresa, Estefanía Pocino, tres dotaciones de bomberos, dos de Monzón y uno de Fraga, llegaron una hora después de producirse el incendio, sobre las 21.30. Estefanía Pocino matiza que el primer camión en llegar, procedente de Monzón, no pudo actuar porque no tenía espuma para sofocar el fuego.
La incertidumbre entre los responsables de la empresa ante el avance del fuego les motivó a solicitar ayuda a un familiar bombero que trabaja para la Generalitat en Barcelona y que al parecer dio la voz de alarma a los compañeros de Lérida y hasta se personó el mismo en el incendio. «Le dio tiempo a venir de Barcelona y aquí sólo había un camión de Bomberos. Gracias a él vinieron cuatro camiones más de un parque que no corresponde a esta demarcación y tenemos que agradecerles su colaboración porque si no se quema medio pueblo», afirmó.
La familia Pocino estudiará emprender posibles acciones legales contra el servicio 112 por lo que entienden ha sido «una negligencia y dejadez».
«Esto ha llegado hasta donde ha llegado porque el teléfono de 112 tiene la capacidad de actuar por encima de todo. Estuvimos una hora y media sin ver como no venía ningún camión. El primero llegó de Monzón y el segundo de Fraga a las dos horas, y no sabían nada del incendio. Esto se salvó por la Generalitat. La Guardia Civil y la alcaldesa estaban aquí viendo como se quemaba y avisando al 112. Los de Almacellas estaban hace una hora prevenidos para venir hasta que el 112 les dijo que vinieran, porque no podían venir sin su permiso», explicaba el gerente de la empresa José Luis Pocino.
Continuar con la actividad
Tras los primeros análisis, la industria de cosméticos se encuentra «cien por cien arrasada», como explicaba Estefanía Pocino, y sólo se han conservado la zona de oficinas pero que no se encuentra operativa.
Así las cosas, ahora la familia propietaria estudiará cómo continuar el negocio en Albalate de Cinca, donde trabajan diez empleados, que ayer acompañaron a los propietarios junto a la fábrica devastada. «Vamos a continuar, la vida sigue y tenemos muchas ganas de trabajar. Estamos aquí todo el equipo de trabajo y gracias a ellos somos una gran empresa», apuntaba Estefanía Pocino.
De momento, mientras continúan los informes periciales, la empresa «va a valorar la situación concreta en la que se encuentra y analizar todas las posibilidades antes de tomar decisiones, pero la idea es no parar y que los clientes no noten nada», informan sus responsables.
Una alternativa sería producir a través de empresas del sector mientras se consigue levantar la fábrica en Albalate porque como insisten en la empresa «estamos bien y cómodos aquí. Este es nuestro sitio».
Las pérdidas de la producción alcanzarían a toneladas de productos cosméticos, así como a la maquinari. Afortunadamente, como explican desde la familia Pocino «la suerte que tenemos es que la empresa está muy saneada» y no contaban con material de stock, como otros años.
La empresa de cosméticos tiene en España su principal mercado, aunque también vende en el extranjero y a través de terceros.




