Ni la ola de frío siberiano, ni la nieve, ni la crisis pudieron deslucir la 499 edición de la feria con más arraigo del Somontano, la Candelera. Las arterias más céntricas de la ciudad del Vero volvieron a ser un hervidero de gente venida de varias localidades del Somontano y de otras comarcas vecinas para participar de esta cita de encuentro y de compras.
Aunque eso sí, la mañana no pintaba nada bien y los copos de nieve caídos durante hora y media, de 10.30 a 12.00, aunque no llegaron a cuajar sí que evitaron que muchos vecinos de los pueblos de alrededor se desplazaran hasta Barbastro para disfrutar de un día grande feria.
El frío no fue problema ya que las temperaturas estuvieron sobre 0º y no fue hasta primeras horas de la tarde cuando la sensación térmica de frío no empezó a hacer mella. Y es que este año la principal novedad fue que los puestos alargaron su horario hasta las cinco de la tarde cuando los más de 270 feriantes venidos de varios rincones de la geografía nacional y francesa recogieron sus mercancías con distinto sabor de boca en función de sus ventas. Hubo comentarios para todo entre los feriantes. Desde habituales a esta cita como el ferretero Vilas de Graus, el puesto más longevo con más de 200 años de presencia y cuatro generaciones, a genuinos como el gitano barbastrense Valen, fijo en los mercadillos de ropa, a los originales charlatanes que pregonaban sus ‘productos milagrosos’ como afiladores, ventosas para colgar paños o ropa, o trituradores de hortalizas.
Vilas no se mostraba sorprendido de los primeros copos de la mañana: «En la Candelera yo he visto nevar, llover y pasar frío. Son inclemencias del tiempo, pero poca cosa. La Candelera es maravillosa, la gente sale y nos vienen a buscar porque ya tenemos una tradición. Nosotros no queremos perder ese prestigio», explicaba Luis Vilas.
Alfredo Castellón, conocido como el Valen, cambiaba de opinión a medida que pasaban las horas. «La feria ha empezado mal, pero vamos haciendo algo aunque sea para comer. Hay crisis pero yo doy ropa muy buena de marca y muy barata y alguna peseta vamos sacando», afirmaba con su gracejo particular.
Marc Puig, vendedor de quesos franceses de Barcelona, recogía a última hora contento del resultado. «Tal y como van las cosas bien nunca va, pero para mí ha valido la pena hacer un viaje de 300 kilómetros. La Candelera y Barbastro nunca me defraudan», afirmaba.
Como es costumbre en esta feria, los productos más demandados fueron los árboles frutales, plantas hortícolas y oliveras, así como aperos de labranza y hasta maquinaria agrícola, recordando así los orígenes de esta gran sucursal que abastecía a la población rural.
La agroalimentación, repostería, originales artesanos, textil, decoración, útiles del hogar, mascotas, bisutería, menaje, drogería, productos naturales, fueron otros sectores que estuvieron presentes en la feria.
También el comercio local aprovechó esta ocasión para poner precios de feria con rebajas hasta el 70%.
Los colegios e institutos dieron fiesta a sus alumnos y esto contribuyó a que la feria estuviera más animada. Los alumnos de los centros educativos aprovecharon la Candelera, como ya viene siendo una tradición, para vender objetos de segunda mano o repostería casera para recaudar fondos para sus viajes de estudios.
Hubo incluso quien fue repartiendo pegatinas con el lema de devolución de los bienes. Mientras que la Asociación de Empresarios de Barbastro repartía caldo para calentar los cuerpos. Y Petronila de Aragón y la ong YaPerú servían judías solidarias para ayudar a las zonas más paupérrimas del país andino.
Pero lo que no podía faltar fue el reparto de candelas y caretas, previamente bendecidas en la Catedral. El grupo Tradiciones repartió 3.500 caretas y 7.000 velas que según la simbología marcan la proximidad del carnaval y la mayor duración del día frente a la noche.
La Candelera tuvo como invitada de honor a la presidenta del Gobierno de Aragón, Luisa Fernanda Rudi, habitual de esta cita en ediciones anteriores. Rudi aprovechó esta feria para cursar la primera visita oficial a la ciudad como presidenta y se comprometió a estar presente el próximo año para el 500 cumpleaños de la feria.
Compromiso con el suelo industrial
El alcalde de Barbastro no desaprovechó la primera visita oficial como presidenta de Aragón a la ciudad del Vero para recordar proyectos que el Consistorio y la DGA tienen pendientes. Cosculluela le planteó tres iniciativas cuyos trámites ya se iniciaron la pasada legislatura con el departamento de obras públicas y que están pendientes de su ejecución. Estos son: la urbanización del cuartel General Ricardos para convertirlo en una zona residencial e industrial blanda, la ampliación del polígono industrial Valle del Cinca y el más reciente la ronda norte. Rudi aseguró conocer los dos primeros proyectos heredados y se comprometió a llevarlos a cabo. No así el de la variante norte, del que al no tener más detalles no quiso dar un compromiso claro.




