La XVI Feria del Libro Aragonés de Monzón ha vuelto a ser la cita por excelencia de los amantes de la cultura, y más concretamente la literatura y la edición, hecha en nuestra Comunidad.
Desde su apertura el sábado por el recinto ferial de la Azucarera han pasado miles de personas y a falta de cerrar definitivamente las cifras, el presidente de la Institución Ferial de Monzón, Joaquín Palacín, hablaba de un «éxito» tanto en la participación como en las ventas. En la edición pasada, por esta feria se acercaron unas 15.000 personas, y en esta edición se espera superar estas cifras. «El primer día, que suele ser el más flojo, tuvimos mucha más gente que otros años y estamos encantados. El balance es muy satisfactorio y los editores están contentos y están de acuerdo con nosotros en que se ha visto mucha más gente que otros años y ha habido ventas. El objetivo de la feria es seguir llenando gente, crecer y llevar la cultura aragonesa a todo el mundo», afirma.
Visitantes de varios rincones de Aragón han podido conocer la oferta que proponían la treintena de editoriales aragonesas, ongs y colectivos culturales y sociales y han escuchado alrededor de cincuenta presentaciones de libros, las novedades publicadas a lo largo de este año y que oscilaban desde trabajos de investigación, novela, historia, cómics, …
Las exposiciones organizadas también han despertado el interés del público, en especial la de la sublevación republicana de Jaca, que este próximo domingo celebrará su 80 aniversario. También las dedicadas a Joaquín Costa, sobre sus trabajos del CEHIMO o la de pegatinas alusivas al agua, del coleccionista Chorche Paniello, o las de los bienes sacros y fotografías del patrimonio aragonés.
Animado también estuvo en la noche del domingo el concierto de música occitana que ofrecieron los grupos franceses ‘Eths Bandolers’ y ‘Matta & Rouch Trio’ y los italianos ‘Lou Dalfin’, que celebraron el 15 cumpleaños de sus compañeros aragoneses Tirurirus Free.
Encuentro con escritores
La feria ha permitido un año más ser lugar de encuentro entre lectores y escritores, algo que ha caracterizado a este certamen desde sus orígenes. Así estos tres días han desfilado entre otros autores, los «superventas» aragoneses como José Antonio Adell, cuya segunda novela histórica ‘Regreso al alba’ ha vuelto a ser uno de los libros más vendidos de la feria. También ha estado presente otro habitual Lorenzo Mediano, que presentaba ‘El escriba de barro’.
Mediano está de enhorabuena ya que su gran novela ‘La escarcha sobre los hombros’ sigue siendo reconocida internacionalmente y tras ser premiada en París, ahora se editará en Roma y Nueva York. Eladio Romero presentó su recién estrenado libro ‘Aragón, escenario bélico’, un repaso a la historia de Aragón a través de sus guerras y vestigios militares; Antón Castro, que presentó ‘Mar de amor’, sobre poemas de José Antonio Labordeta, a quien la feria rindió un cálido y emotivo homenaje el sábado; Óscar Sipán con su editorial Tropo Editores; los «irreverentes» Mala Vida, asociación de cómics, que presentaban la novela gráfica de Daniel García -Nieto ‘Aventura en el Pirineo’; o colectivos como el Consello D’a Fabla Aragonesa y otros que trabajan por la difusión de la lengua aragonesa. A este respecto, los escritores en aragonés Francho Nagore y Chusé Inazio Nabarro valoraban satisfactoriamente esta edición «en la que hemos vendido libros y el público se ha interesado por nuestro trabajo».
La feria bajaba su telón con la entrega de los premios FLA para el grupo de folk Tirurirus Free, por sus quince años de animación de calle, a los actores de Oregón TV y a la ong Bubisher que lleva en autobuses libros a los niños saharauis.


