Los hábitos de estudio y/o de trabajo, e incluso el ocio digital, están afectando gravemente la salud de cada vez más personas. El número de horas que tanto trabajadores como estudiantes pasan sentados delante de un escritorio es, generalmente, excesivo, tiempo que aumentará posteriormente en horas de entretenimiento digital, navegando por internet o consumiendo películas, juegos y actividad en redes sociales. Los dolores de espalda, brazos, hombros… son, por este motivo, habituales en buena parte de la población, algo que podría evitarse con una correcta higiene postural.
El teletrabajo ha cambiado las costumbres de los empleados, implica una reducción en gastos y mayor calidad de vida en muchos aspectos. Sin embargo, esto conlleva un mayor número de horas sentado frente al ordenador, de manera desordenada y más relajada que si se estuviera en un entorno laboral, dentro de unas oficinas, por ejemplo. Esta laxitud al estar en casa trabajando induce a sentarse de cualquier manera, sin guardar ningún tipo de cuidado en relación a la salud en este sentido.
¿Qué es la higiene postural?
La manera en la que se coloca el cuerpo para proteger la columna y reducir o evitar completamente su sobrecarga es lo que se considera higiene postural. Para que se lleve a cabo de la forma más correcta posible hay que seguir algunas recomendaciones y actitudes posturales que habrá que interiorizar para que se terminen realizando de forma completamente automáticas.
Y, aunque existen herramientas de gran valor y utilidad para ayudar a tomar costumbre y desarrollar buenos hábitos, como puede ser el posture corrector (corrector de postura), que conseguirá una gran sujeción para mantenerse erguido con la postura correcta, es preferible evitar la normalización de todas aquellas posturas que dañen la columna vertebral, adoptándose con el tiempo como algo natural.
En este sentido, cobra una gran importancia saber cuáles son las posiciones correctas que enseña la higiene postural.
Cómo es y cómo se mantiene una correcta higiene postural
Como norma general, para que el cuerpo no termine recargando la columna vertebral o desequilibrando la armonía de los pesos que debe guardar el cuerpo mientras se trabaja sentado, se deberán mantener los pies apoyados completamente sobre el suelo y con las rodillas formando un ángulo de 90 grados.
Por otro lado, la columna debe permanecer en todo momento erguida y recibiendo un buen apoyo del respaldo. En relación a las manos y brazos, también es importante que estén alineados con los antebrazos y con la misma inclinación: 90 grados.
No hay que olvidar la posición que debe tener la cabeza, aunque esto dependerá de la ubicación que tenga el monitor del ordenador. En este sentido, habrá que buscar la forma para que esté a la medida de la mirada y se conserve el espacio entre las cervicales.
Consejos para facilitar una buena colocación
Además de colocarse frente al escritorio como se acaba de mencionar, también es aconsejable cambiar de postura con cierta frecuencia. Esto es del todo necesario cuando son muchas las horas que se pasan trabajando en una misma posición. Se deberá descansar, levantándose del asiento cada 30 o 40 minutos, estirando brazos y piernas, así como caminando un par de minutos por las instalaciones.
También tiene bastante utilidad dedicar un tiempo a elegir un buen mobiliario, con sillas ergonómicas, mesas regulables en altura y vestir y calzar cómodamente. Por último, en los momentos de ocio, se debe practicar alguna actividad física orientada a mejorar la salud para aquellos que pasan demasiado tiempo sentado. Buenos ejemplos de estas son el Pilates o el Yoga, ya que trabajan muchos ejercicios relacionados con las posturas.
Consecuencias de no mantener una buena postura
Entre las secuelas de no prestar la debida atención a este problema, cabe destacar algunas consecuencias físicas, como contracturas musculares, las cuales se irán desarrollando progresivamente y tendrán la dificultad añadida del trabajo, motivo por el que costará subsanarlas una vez aparecidas.
Así mismo, también es posible que aparezca dolor de cabeza al forzar demasiado tiempo seguido las cervicales, problemas digestivos si se acostumbra a una postura de encorvamiento, con lo que el tubo digestivo se verá acortado, generando acidez. Del mismo modo, fácilmente se sufrirán insuficiencias respiratorias al limitar el espacio que necesita el diafragma para su correcto funcionamiento.
Beneficios de la higiene postural
Además de evitar los males antes señalados, si se logra adoptar los mejores hábitos posibles a la hora de trabajar, estudiar o jugar frente al ordenador, se logrará optimizar el trabajo muscular y también mental, con una mayor capacidad de concentración y, por lo tanto, aumentando la productividad. Además, se conseguirá una mejora en la movilidad muscular, se fortalecerá tanto la musculatura interna como la externa, se calmarán las tensiones, se evitarán las posibles contracturas y, sobre todo, se eliminará toda posibilidad de que aparezcan los temidos dolores de espalda.



