La Institución Ferial de Barbastro ha encontrado la solución para garantizar su actividad como organizadora de certámenes y conseguir al menos un balance económico de déficit 0 a final de año sin tener que recurrir al despido de sus cinco trabajadores. La solución fue consensuada por los sindicatos CC.OO., que representa a cuatro empleados y UGT a quien pertenece el responsable de mantenimiento, y pasa por una modificación en la novación, esto es el cambio de la tipología de los contratos. Así los cinco empleados pasan de ser fijos a fijos discontinuos, trabajando durante 9 meses y los tres restantes cobrarán indemnizaciones del paro. Asimismo se aplica una reducción del 5% en su salario.
Estas medidas contribuirán al ahorro de 54.000 euros para las arcas de la feria y supone el 28,75% del gasto en personal que asciende al año a 180.000 euros.
A estos 54.000 euros se añadirán un ahorro de 10.000 euros proveniente de la eliminación de las retribuciones que percibía el presidente de la IFB, su vicepresidente económico, los miembros del Patronato y los directores de la casa. Ninguno de ellos recibirá dinero por su actividad dentro del Patronato o de la feria, a excepción de los directores de certámenes que no tengan relación directa con la entidad y el secretario de la IFB.
Lobera ha explicado que se trata «de una medida temporal que se aplicará mientras sea necesario, porque el Patronato quiere que la plantilla sea fija y continua».
Con este ahorro, más la aportación anual que hace el Ayuntamiento de 115.000 euros como principal patrono de la Feria, se conseguirá llegar al déficit 0 establecido por el Real Decreto de 30 de diciembre de 2011 y que prohíbe a las instituciones públicas endeudarse.
Este acuerdo fue aprobado por mayoría en la noche anterior por la reunión del Patronato de la Feria y con el voto en contra del representante del Ayuntamiento propuesto por el PP, partido que se ha mostrado muy crítico con el funcionamiento de la entidad y que llegó a pedir la pasada semana la dimisión del presidente por una sanción de 625 euros de Inspección de Trabajo con respecto a una denuncia al trabajador de mantenimiento.
El presidente de la IFB, Jesús Lobera, se refirió a este particular desmintiendo las afirmaciones hechas por el PP en un comunicado de prensa. Lobera indicó que la sentencia en firme llegó el 4 de junio a la IFB – hasta entonces era solo una propuesta de resolución – y fue dada a conocer en la reunión del patronato de este martes. En ella no se habla de que al trabajador se le obligara a realizar tareas que no le correspondía, como aseguró el PP, si no que la sanción se interponía porque al trabajador de mantenimiento no se le daban las herramientas que había solicitado para el desempeño de su función (un ordenador, conexión a Internet y un teléfono móvil) ni tampoco se le comunicaban las tareas que debía acometer. A este respecto Lobera aclaró que las herramientas para su oficina pedidas tardaron en llegar y que en algunos casos como teléfono móvil no se ha podido facilitar, y también afirmó que el propio presidente como responsable último de la feria no podía dar constantemente órdenes a los trabajadores porque «yo no vivo de la feria y tengo otros cometidos laborales que me impiden pasar más tiempo en la feria».
Para zanjar esta polémica se aprobó en el Patronato de la Feria nombrar a este trabajador responsable de mantenimiento. Y en cuanto al material solicitado la feria se compromete a proporcionárselo en función de la disponibilidad económica de la entidad.
Calendario ferial
En cuanto al calendario ferial, el equipo de la IFB trabaja desde hace días en la comercialización de la 51 edición de FERMA, la feria más emblemática de la entidad, que llegará a finales de agosto «más reducida». Le seguirán los certámenes de Salonovios y Antiqua, si bien este último podría variar ya que la feria ya ha celebrado el salón de desembalaje de antigüedades el Desvan.
Por otro lado, la IFB ha podido justificar la solicitud de ayudas ante el Gobierno de Aragón de doce de los catorce certámenes realizados en 2011. No así de Ferma y Somonparty puesto que no se habían podido pagar las facturas.





