A nadie se le escapa, a estas alturas del siglo XXI, que el entorno bancario es un lugar peligroso, lleno de trampas, engaños, estafas… un sistema inevitable, pero con muy poco control que, en la mayoría de los casos, tiene repercusiones negativas para los clientes y usuarios habituales.
La confianza en el entorno financiero privado, en los bancos, está muy mermada. El trato que reciben los clientes suele ser injusto y abusivo, cuando no directamente se les engaña y estafa. Existe una clara indefensión por parte de la población que no tiene medios alternativos para llevar a cabo sus actividades financieras. Las personas se ven obligadas a utilizar alguno de los bancos que monopolizan el sector, teniendo que soportar a estas instituciones que, a cada día que pasa, presentan más fisuras a nivel ético y profesional.
No solo los bancos tienen poca popularidad y confianza entre la población, agentes financieros como Cetelem han caído en picado en los últimos años. Ya sea por los elevados intereses cobrados por cada acción o por el simple mantenimiento del dinero, ya sea por los microcréditos prestados, por las populares tarjetas de crédito revolving, por los préstamos al consumo o por los mencionados Cetelem intereses abusivos, la realidad debería hacer actuar al gobierno e impedir estas maniobras.
Reclamaciones Cetelem
Cetelem e intereses abusivos pueden considerarse sinónimos. Se trata de una entidad financiera que en la actualidad está en manos de un banco francés que se ha hecho tremendamente popular por la enorme cantidad de reclamaciones que recibe. Las denuncias Cetelem se deben, en su mayoría, a cobrar altísimos tipos de interés a sus clientes. No son pocas las acusaciones que los juzgados acumulan a la espera de que se declaren nulos los intereses abusivos de las tarjetas revolving y de los créditos.
Si se piensa que se ha sufrido algún abuso por parte de esta empresa, se debe presentar una reclamación. Aunque esta misma organización dispone de un servicio de atención al cliente para recibir quejas y reclamaciones, no resulta nada eficaz. Lo más aconsejable es recurrir a los servicios de un bufete de abogados especializado en el tema de Cetelem intereses abusivos, tarjetas revolving…
En este sentido, cabe mencionar al bufete Abogados Piqueras, especializados en reclamaciones Cetelem, o a los máximos expertos en abusos financieros e intereses usureros de todo el levante español, como es el bufete de abogados de tarjetas revolving en Valencia Medina Jover.
Ambos contribuyen de forma altamente eficaz a llevar a buen puerto las denuncias referentes a estos productos financieros directamente enmarcados en los parámetros de la denominada usura, que es ilegal en España. Un trabajo muy demandado debido a las muchas entidades financieras que utilizaron esta fórmula ilícita de enriquecimiento como, por ejemplo, Wizink, BBVA, Banco Santander, Bankinter y otras tantas.
¿Qué es la usura?
Para saber si se ha sido víctima de alguna de estas prácticas, si se ha sufrido un interés abusivo y, por tanto, se puede reclamar interponiendo la consiguiente denuncia, es necesario saber cuando un tipo de interés sobrepasa la legalidad y se convierte en usura.
Como se sabe, todo préstamo o crédito está sujeto al pago de un interés. Un porcentaje de este sobrecoste se aplicará a cada cuota. Esta fórmula implica pagar bastante más por el dinero solicitado, un precio del dinero que se paga por la rapidez de recibir un capital del que no se dispone. Hasta aquí todo bien, se acepta ese pago sin mayores problemas, pero, en ocasiones, este interés es excesivo, llegando a convertirse en un verdadero abuso.
Por lo tanto, la usura no es otra cosa que la práctica en la que se cobra un interés excesivo por conceder algún tipo de préstamo, considerado como excesivo cuando es notablemente superior al interés legal del dinero que el Banco de España establece.
¿A partir de que cantidad se considera usura?
En España sigue sin establecerse una tasa oficial a partir de la cual sea considerado usura un interés. Si bien es cierto que, de forma general, al igual que ocurre en el resto de países de la zona euro, la usura llega a ser real en el momento en que se cobra un interés por encima, en dos puntos, de la media del mercado, si bien, hay disparidad en los criterios de las Audiencias provinciales.
Por otro lado, la Ley de crédito al consumo actúa bajo otro parámetro para los intereses de demora, indicando que está prohibido cobrar en descubiertos de la cuenta de los clientes y consumidores por encima a dos veces y media el interés legal del dinero.
Por último, y teniendo en cuenta en este caso la jurisprudencia, se considera usura a todo interés que doble el interés medio establecido por el Banco de España en el momento en que se concede el préstamo.

