Buena parte de la mejor música trance y electrónica que se baila en las principales discotecas y salas del mundo se produce en un piso de Monzón y tiene la factura de Bigtopo o Ángel Montano, nombres artísticos que utiliza el joven montisonense Ángel Giménez.
Desde su estudio, en una habitación de su vivienda, Ángel Giménez lleva casi un año siendo una referencia mundial en Trance o Progesivee, según lo constatan las principales revistas, webs o listas musicales internacionales especializadas en estos estilos de la música electrónica.
Su aventura como productor comenzó hace un año cuando en una publicación local descubrió un anuncio sobre clases para utilizar el programa Cubase, un software utilizado para crear composiciones musicales por ordenador, y decidió probar. «Empecé a jugar porque esto es un mundo en el que te tienes que meter a fondo y actualizarse, escuchar los últimos sonidos, comprar mucha música, tener los mejores sintetizadores, … -señala-. A la hora de ir dando clase iba haciendo mis composiciones y hace seis meses colgué en la red varias canciones y fue recibiendo escuchas». Ese hecho fue el detonante de una prometedora carrera, ya que la calidad de los temas interesaron a la discográfica valenciana Squard Music que contactó con Giménez en diciembre y le ofreció la posibilidad de editar sus composiciones y ponerlas a la venta.
Su experiencia con Squard Music le ha llevado a producir para los sellos discográficos Dance Republik Records, Shith Digital y SK Box, tres de las más firmas internacionales más reconocidas de este estilo. Además está en avanzadas conversaciones con un prestigioso sello londinense que quiere ficharlo como productor. Sus temas han llegado a estar durante 10 semanas entre los 49 más vendidos del mundo según la lista de referencia del sello Armada y es fácil encontrarlo en las principales páginas web, con miles de entradas diarias, entre los cien primeros. Además compone para los mejores mezcladores del mundo. A todo ello hay que unir que participa en un programa de radio, en una emisora de Futur Music y Computer Music, las principales revistas de la música electrónica. Este verano saldrá a la venta su primer recopilatorio. Sus principales ventas son en el mercado europeo y americano.
Giménez tiene una formación musical clásica, estudio trompeta en Monzón y domina también el piano, el acordeón «y hasta un instrumento aborigen australiano», explica.
Su formación y su oído musical, pero sobre todo su dedicación diaria a la producción de temas y estar al corriente de las últimas novedades han sido claves para que una afición se esté convirtiendo prácticamente en una profesión. «Yo empecé como un hobby. Soy músico de toda la vida y me gusta tocar todo tipo de estilos. Ahora soy Dj, doy clases de Dj y de producción. Todo ha sido en seis meses, algo meteórico. Estoy en una nube y casi no me lo creo», señala con cierto vértigo.
Las composiciones de Bigtopo y Ángel Montano están recibiendo multitud de elogios de críticos y expertos en estos estilos y la definen como «un sonido propio y novedoso». Giménez tiene claras cuáles son las claves de su éxito: «He invertido un dineral en equipos que ya está amortizado y siempre intento tener lo último en software, escucho mucha música y la intento plasmar dentro de la mía. Intento recoger esas armonizaciones más modernas dentro de mis temas. Trabajo muchísimo como mínimo dos horas. O tienes constancia o no llegarás a nada».
Este montisonense de 38 años, que se maneja con las nuevas tecnologías relacionadas con la música con gran facilidad, está convencido que la Red ofrece muchas oportunidades que inconvenientes para esta industria.
Una muestra es su propia experiencia, ya que el éxito que está teniendo le está llevando a plantearse vivir profesionalmente de sus producciones.«Para mí el cd físico está obsoleto y vamos a tender a comprar en digital. Es un archivo que no se ralla, no se pierde y puedes hacer las copias que quieras, siempre legal. Yo compro mucha música porque la calidad frente a lo pirata cambia muchísimo», asegura.



