La sala de exposiciones Francisco de Goya del centro de la UNED de Barbastro acoge durante todo este mes y hasta el 8 de octubre el legado artístico de Katia Acín. La oscense hija del artista Ramón Acín y con lazos familiares en la ciudad del Vero vuelve a la capital del Somontano por segunda vez (la primera ocasión vino en una exposición conjunta con su padre) para mostrar la genialidad y fuerza de su obra.
La muestra, que tiene por título ‘Obra gráfica’, recala en Barbastro gracias a la Fundación Ramón y Katia Acín, formada por sus descendientes, la DPH, el Gobierno de Aragón y el centro de la UNED.
La exposición recoge buena parte de los diez años de trabajo de Katia Acín y cuenta con grabados, xilografías, linóleos y esculturas divididos en cuatro temáticas: Mujer, trabajo, mitos y tristes acontecimientos.
La obra Katia, en la que se aprecia la influencia de grandes maestros como Goya, García Condoy o su propio padre, tiene un poso del trágico asesinato de sus padres durante la Guerra Civil y su dura infancia. A pesar de ello, Katia Acín cultivó un carácter afable, amistoso y alegre por donde pasaba como quedó patente en el acto de inauguración de la exposición, el pasado 27 de agosto en el que autoridades y amigos como el alcalde y presidente de la DPH, Antonio Cosculluela, el director del centro de la UNED, Carlos Gómez, la directora de arte de la UNED, María Jesús Buil, y la directora de Formación Profesional, Natividad Mendiara, elogiaron su figura. El acto de inauguración también contó con la presencia de sus cinco hijos que la calificaron como «una figura fuera de lo común, que desarrollaba una actitud desbordante con nosotros, como estudiante, profesora y cuando desarrollo su trabajo artístico. La rabia de su trabajo y el alma torturada que se refleja en su obra no es la que manifestaba en su vida diaria. Esa fue su espina clavada que hoy sacamos al exponerla aquí», explicó Federico García-Bragado Acín, presidente de la Fundación Ramón y Katia Acín.
Además de su obra gráfica la exposición se completa con un audiovisual en la que la propia artista narra su trayectoria vital y su tardío acercamiento a las Bellas Artes con su genialidad y humor.
‘Katia Acín, obra gráfica’ llega a Barbastro tras haber estado expuesta en la Diputación Provincial de Huesca donde fue vista por más de 3.500 personas, siendo una de las exposiciones de mayor aceptación, como apuntó Cosculluela. El presidente de la DPH también señaló que la calidad y energía de la obra de Katia Acín bien merecen sumar esfuerzos para que esta exposición recorra varias partes de la provincia y Aragón.
Tras su éxito en Huesca, la muestra «Grabados» de Katia Acín llega a la Sala de Exposiciones «Francisco de Goya» de la UNED de Barbastro el próximo 27 de agosto. Goya, García Condoy o su propio padre, Ramón Acín, fueron su fuente de inspiración para las obras de esta artista oscense.
Alicia Vela y Antonia Vilá son las comisarias de esta exposición que está distribuida en cuatro grandes bloques temáticos: Mujer, Trabajo, Mitos y Tristes acontecimientos. Al conjunto de las obras en papel, se le añaden algunas esculturas realizadas en los últimos años de su vida y que recogen en tres dimensiones los mismos intereses y obsesiones del resto de su obra.
La trayectoria artística de la oscense se consolida tras esta extraordinaria muestra expositiva, aunque no es la primera vez que la UNED recoge su obra. Ya lo hizo en 2001 cuando sus trabajos se exhibieron junto a los de su padre Ramón y ella confesaba la «profunda» emoción que le provocaba este hecho.
La autora
La inusual trayectoria vital de Katia Acín, marcada por una infancia de educación libertaria y una carrera profesional condicionada por la dictadura, tiene tras su jubilación un emocionante capítulo de superación personal. Cuando para la mayoría comienza una época de retiro, ella recupera a los 66 años la vocación artística que se vio truncada por su trágica historia familiar. Después de toda una vida dedicada a la enseñanza, emprende un nuevo camino de aprendizaje donde explotará al máximo su faceta artística y dará rienda suelta a toda su creatividad.
Su obra
Katia Acín. Obra gráfica presenta a un sugerente modelo vital, a una mujer moderna y activa, al tiempo que permite al público contemplar esas imágenes de la memoria guardadas celosamente. La muestra se construye a base de una selección de medio centenar de obras en papel y varias esculturas en barro. Para ello, sus profesoras en la facultad de Bellas Artes de la Universidad de Barcelona y comisarias de la muestra, Alicia Vela y Antonia Vilà, han revisado sus apuntes, planchas y bocetos, y han catalogado todo su trabajo; unas 250 obras que creó en sus últimos quince años dedicados por completo a la actividad artística.
Aguafuertes, linograbados y xilografías componen el núcleo de la exposición, además de los dibujos de sus libretas y un audiovisual en el que con el título «La niña saltatapias» se recoge la voz de su experiencia. Producido por Emilio Casanova, a través de este material se puede asistir como espectador a la conferencia que ofreció en el Colegio Mayor Penyafort, donde residió durante su etapa de estudiante de Bellas Artes.
En su obra Katia narra acontecimientos pasados y presentes desde unas representaciones expresionistas que hablan de tragedia y dolor, de luchas y mitos o del cuerpo en su devenir mujer y madre. Como historiadora y utilizando tanto el dibujo como el grabado, Katia reescribe de otra manera la historia, su historia como sujeto.
La exposición tiene su continuidad con el cuidado catálogo que, con el mismo nombre, ha editado la Diputación y que recoge en imágenes gran parte de la obra de Katia Acín, entre la que se encuentran los grabados expuestos en la Sala ‘Francisco de Goya’ del centro de la UNED en Barbastro. Se trata de una publicación de cerca de 170 páginas con textos e ilustraciones que narran la historia de esta sorprendente mujer, a la vez que muestra su trabajo artístico. Asimismo, el catálogo da a conocer algunos de los detalles que marcaron la personalidad y obra de la artista altoaragonesa.
Katia Acín. Obra gráfica es la obra de una artista joven y llena de energía vital, que sugiere la sabiduría de una mujer que ha vivido varias vidas en una. Es una obra digna del legado de Ramón Acín y, a la vez, es una obra del todo singular.




