“Elena estaba depilándose las piernas en el cuarto de baño cuando sonó el teléfono y le comunicaron que su madre acababa de morir. Miró el reloj instintivamente y procuró retener la hora en la cabeza; las seis y media de la tarde”
Arranca así La soledad era esto, de Juan José Millas.
La novela impone, desde sus primeras líneas un ritmo lento de lectura, para evitar que algo importante se pase por alto. En realidad, este libro impone dos ritmos lentos de lectura, el primero al leerlo y el segundo justo al terminar, cuando comienzas a leer de nuevo para dejar todo atado y bien atado.
¿Qué nos cuenta Millás? Nos cuenta la historia de Elena, una señora de clase media que empieza a notar como todo en su vida se desmorona poco a poco. El hallazgo de unos diarios escritos por su madre a la misma edad que ella tiene ahora le hace descubrir el enorme parecido que ambas tienen, pese al odio que le ha procesado desde su adolescencia, hasta el punto de empezar ella a escribir su propio diario.
Un narrador, dos diarios, uno de ellos de la propia Elena, los informes de un detective, y las palabras que le espetan sus propios familiares nos describen un personaje inolvidable. Un personaje al que ves caminar desorientada por Madrid, con la que te sientas a desayunar, a la que comprendes, con la que sufres… Una original estructura que te presentan a una Elene desde muchos puntos de vista. Te muestras a Elena, sí, pero te meten de lleno en su soledad, porque “La soledad era esto” nos narra en definitiva la historia de Elena, de como la enorme soledad de Elena se apodera de Elena…
¿Cómo lo narra? Impecable; no hay otra forma de definir como está narrada esta historia. Nada en esas páginas está puesto al azar, que inteligente Millás, ni un hecho, ni un dato, ni un sentimiento. Todo tiene su razón de ser en esta historia. Nos nombra La Metamorfosis en una escena de infidelidad, como preámbulo a la transformación que sufrirá nuestra querida protagonista. Mercedes pone a su hija el nombre de su «Antípoda» a la que culpa de todo( qué bonita historia nos introduce aquí el autor), el cambio de tono conforme transcurre la narración dejándonos una Elena mucho más cercana que aparta poco a poco a la Elena fría que sufre…
En fin, podría poner aquí las mil y una maravillas que he encontrado en esta lectura, pero creo que es un libro que todo lector debe degustar, porque nuevamente, una obra maestra la escribe un autor de aquí, y eso, señores, hay que aprovecharlo.
Fragmento de La soledad era esto
«La soledad es una amputación no visible, pero tan eficaz como si te arrancaran la vista y el oído y así, aislada de todas las sensaciones exteriores, de todos los puntos de referencia, y sólo con el tacto y la memoria , tuvieras que reconstruir el mundo , el mundo que has de habitar y que te habita.»




