De acuerdo con los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), los precios descendieron un 1,1% en Aragón respecto al mes de diciembre, como consecuencia fundamentalmente de las rebajas de invierno, que se vieron parcialmente compensadas por cierto repunte en los precios de la energía.
En términos interanuales, la tasa de inflación continuaba desacelerando y se situaba en el 2,1% en enero, tres décimas menos que en el mes precedente aunque una décima por encima de la media nacional, que fue del 2,0% en el primer mes del año. En el conjunto de la UEM la tasa anual de inflación en enero fue del 2,7%, por lo que el diferencial fue favorable en seis décimas para Aragón y siete para España. Con ello se acumulaban tres meses de diferenciales crecientemente positivos, lo que es razonable dada la posición cíclica de la economía española respecto al promedio de la UEM.
Como se apuntaba, el descenso del 1,1% en los precios respecto a diciembre venía originado fundamentalmente por el impacto de las rebajas de enero, que se plasmaban en sendas disminuciones de precios en vestido y calzado (-13,7% mensual) y menaje (-1,0% mensual). También se redujeron los precios de comunicaciones y ocio y cultura (-2,1% mensual en ambos casos) y los de medicina (-0,6% mensual).
Estas bajadas de precios se vieron parcialmente compensadas por las subidas mensuales del 2,0% en transporte y del 0,5% en vivienda, derivados principalmente del aumento del precio de los combustibles. Los restantes grupos de consumo tuvieron un comportamiento más moderado, con alzas mensuales de dos décimas en enseñanza y hostelería mientras que los precios de bebidas alcohólicas y tabaco no variaron respecto a diciembre.
En términos anuales, los grupos de consumo más inflacionistas siguen siendo los más relacionados con el coste de la energía. El barril de petróleo Brent cotizó en enero a una media mensual de 110,45 dólares, un 14,6% más que un año antes. En consonancia, tanto transporte (5,1%) como vivienda (3,7%) mostraban en enero las tasas anuales de inflación más abultadas. No obstante, hay que señalar que tanto el petróleo como estos grupos de consumo dibujan una senda de desaceleración en sus precios en los últimos doce meses.
A continuación se situaban en enero enseñanza (3,1%) y alimentos y bebidas no alcohólicas (2,7%), mientras que bebidas alcohólicas y tabaco registraba una tasa anual más moderada del 2,3%. Los restantes grupos de consumo mostraban aumentos anuales de precios inferiores al 2,0%, como menaje (1,7%), hostelería (1,4%) u ocio y cultura (0,1%). Los precios de vestido y calzado presentaban una variación anual nula.
En el apartado de los descensos anuales de precios, encontramos en enero dos grupos de consumo, se trata de comunicaciones (-3,6%) y medicina (-2,0%).
En suma, el panorama de la inflación en enero sigue mostrando la debilidad de la demanda de los hogares, procediendo el grueso de las presiones inflacionistas de los precios de la energía. Así se refleja en la inflación subyacente, aquella que excluye de su cálculo los alimentos no elaborados y los productos energéticos, y que en enero se mantenía en el 1,3% en Aragón, mismo registro que en España, y ocho décimas por debajo de la inflación general. En el conjunto de la eurozona, la inflación subyacente en diciembre (último dato conocido) era del 2,0%.
Por provincias aragonesas, Huesca seguía siendo la más inflacionista con una tasa anual del 2,4% en enero, seguida de Teruel y Zaragoza con un 2,1% en ambos casos.
En la reunión del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo celebrada el jueves día 9 de febrero, tal como se esperaba, se acordó mantener el tipo de interés de referencia en el 1,0%, tras las reducciones acometidas en noviembre y diciembre del año pasado. El BCE volvía a afirmar, como ya hizo en enero, que espera que la inflación en la eurozona se sitúe por encima del 2,0% durante algunos meses más, antes de reconducirse hacia dicho nivel. Según la entidad, los riesgos para la inflación en el medio plazo se mantienen equilibrados, en un entorno de débil crecimiento económico en la zona euro y en el mundo.

