De acuerdo con los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), los precios aumentaron una décima en Aragón en febrero respecto al mes precedente, lo que situó la tasa anual de inflación en el 2,1%, idéntico registro al del mes anterior. De forma similar, en el conjunto de España los precios aumentaron una décima de forma que la tasa de inflación también repetía el mismo dato que en enero, es decir, el 2,0% anual.
En el conjunto de la UEM la tasa anual de inflación aceleraba una décima en febrero hasta alcanzar el 2,7% anual, por lo que el diferencial favorable se ampliaba en esa décima quedando en un total de seis décimas para Aragón y siete para el promedio nacional. Con ello, Aragón encadenaba cuatro meses consecutivos (cinco en el conjunto de la nación) de diferenciales favorables respecto a la eurozona, lo que debería contribuir a la mejora de la competitividad-precio de los bienes y servicios exportables.
En términos generales, el comportamiento anual de la inflación en Aragón y España sigue siendo el resultado de la combinación de dos factores: las presiones al alza derivadas de la evolución del precio del petróleo, junto con las tendencias bajistas derivadas de la debilidad del consumo de los hogares.
El crecimiento mensual de una décima en los precios aragoneses fue consecuencia, fundamentalmente, de un encarecimiento de los combustibles que se vio prácticamente compensado por la continuación de las rebajas de invierno. Así, las mayores subidas mensuales se produjeron en transporte (0,8% mensual) y otros bienes y servicios (0,5% mensual). A continuación se situaron cuatro grupos de consumo cuyos precios subieron dos décimas respecto a enero, estos son bebidas alcohólicas y tabaco, vivienda, medicina y hostelería. Los alimentos y bebidas no alcohólicas subieron una sola décima mensual, mientras los precios de comunicaciones y enseñanza no variaron respecto a enero.
En el apartado de los descensos destacaron los casos de vestido y calzado (-0,9% mensual) y menaje (-0,2% mensual), por la continuación de las rebajas, así como ocio y cultura (-0,4% mensual).
En términos interanuales, los grupos de consumo más inflacionistas continuaban siendo los más relacionados con el precio de los combustibles. Tanto transporte (5,1%) como vivienda (3,4%) mostraban en febrero las tasas anuales de inflación más abultadas. También destacaron la enseñanza (3,1%) y los alimentos y bebidas no alcohólicas (3,0%), mientras que mostraban tasas más moderadas bebidas alcohólicas y tabaco (2,2%), menaje (1,3%) y hoteles, cafés y restaurantes (1,2%).
Cuatro grupos de consumo presentaban en febrero tasas anuales negativas, liderados por comunicaciones (-3,5%) y medicina (-1,9%), mientras las caídas de precios eran más contenidas en ocio y cultura (-0,5%) y vestido y calzado (-0,1%).
La debilidad de la demanda de los hogares sigue siendo especialmente visible en la evolución de la inflación subyacente, que es aquella que excluye de su cálculo los alimentos no elaborados y los productos energéticos. Tanto en Aragón como en el conjunto de España, la tasa anual de inflación subyacente cedía una décima en febrero y se situaba en el 1,2%, tasa que comparada con la inflación general quedaba nueve décimas por debajo en Aragón y ocho en el promedio nacional. En el conjunto de la eurozona, la inflación subyacente en enero (último dato conocido) era del 1,9%.
Por provincias aragonesas, Huesca seguía siendo la más inflacionista con una tasa anual del 2,4% en febrero, seguida de Teruel y Zaragoza con un 2,0% en ambos casos.
En la última reunión del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo celebrada el pasado jueves día 8 de marzo, se acordó mantener el tipo de interés de referencia en el 1,0%, tal como se esperaba. En la posterior rueda de prensa, Mario Draghi señaló que se observan signos de estabilización para la economía de la eurozona, pero prevalecen los riesgos a la baja, dejando entrever que los tipos de interés continuarán en el 1% durante los próximos meses. En materia de inflación, revisó las previsiones del BCE al alza, de modo que se espera que la tasa de inflación se sitúe holgadamente por encima del 2% a lo largo de 2012. Además, predominan los riesgos al alza sobre los precios, dadas las presiones procedentes del precio del petróleo así como los efectos derivados de los aumentos en impuestos indirectos y precios administrados.

