Para mí, la UCI es el espacio donde la vida se aferra con fuerza y la esperanza se construye con cuidado, turno tras turno.
Es donde aprendí que cada segundo cuenta, que una mirada puede calmar el miedo, y que muchas veces, el silencio también es una forma de cuidar.
La UCI es lucha, es entrega, es cansancio… pero también es satisfacción.
Es llorar con una familia que pierde, y celebrar en silencio cuando un paciente logra respirar por sí mismo otra vez.
Es tomar decisiones rápidas, tener manos firmes y un corazón dispuesto a darlo todo, incluso en los días más duros.
Para mí, la UCI ha sido una escuela de vida.
Un lugar que me enseñó a ser más humana, más fuerte, más empática.
Un espacio donde el trabajo en equipo no es una opción, sino una necesidad vital.
Y sobre todo, la UCI ha sido una familia.
Porque aquí no solo se cuidan pacientes, también nos cuidamos entre nosotros.
Por eso, cuando dos compañeras se van, no solo se siente un cambio… se siente una ausencia.
Una parte de nuestra historia que se cierra, dejando huella.






12 comentarios
No se equivoque usted. Yo no he cuestionado la corrección de ninguna persona.Hice un comentario apelando a la corrección ortográfica sin nombrar a nadie. Usted ha intentado ridiculizarme y además sin tener razón. La que tiene una ilusoria superioridad y no la ha demostrado es precisamente usted. Insisto en la corrección del infinitivo en mi primer comentario. No procede su respuesta a todas luces y las razones de su reacción desproporcionada usted las sabrá. No infiera ni intuya sin una base coherente. En todo caso coincido en que este no es el foro para discusiones gramaticales. Un saludo. Daniel L.
Rosa: en relación a su comentario, ya que usted obviamente intenta corregirme, me gustaría recordarle que, en castellano, no debe confundirse el empleo desaconsejable del infinitivo en lugar del imperativo de segunda persona del plural con la aparición del infinitivo con valor exhortativo en indicaciones, advertencias, recomendaciones o avisos dirigidos a un interlocutor colectivo e indeterminado, habituales en las recomendaciones de tipo cívico o determinadas acciones en lugares públicos. Por ejemplo: depositar la basura en las papeleras; No fumar, etc. Se trata, en estos casos, de estructuras impersonales en las que no se da una orden directa, sino que se pone de manifiesto una recomendación. Por tanto, “por favor, no escribir….corregirlas” es correcto. Un saludo
Vaya, corta y pega recomendaciones de la Fundéu sin citar la procedencia. Curioso. En todo caso, su apreciación sería correcta si se dirigiese a un «interlocutor colectivo o indeterminado» y no hacia Raúl, Ana, María o Engracia, como es el caso. Por tanto: «Por favor escribir sin faltas de ortografía o al menos, corregirlas» es incorrecto.
Saludos.
Yo no indico que lo que usted dice sea incorrecto como hace usted con mi comentario. Tampoco me he dirigido a nadie en concreto, eso lo afirma usted.Evidentemente utilizar el infinitivo sí es correcto, aunque usted parece encontrarse más cómoda con el imperativo. Saludos
No se equivoque. Usted ha cuestionado la corrección ortográfica de algunas de las personas que habían escrito comentarios en un claro ejemplo de superioridad ilusoria, ya que creía tener unas cualidades que, finalmente, no ha demostrado. Pero el problema real no es ese, pues aunque la suya fuese superioridad real, el comentario era del todo improcedente. Las razones de querer ridiculizar o cuestionar a esas personas son cosa suya, aunque las intuyo.
Afirmo que se ha dirigido a los/as infrascritos/as firmantes porque es una evidencia, ¿o es que se dirigía a la Asamblea de la ONU? Venga ya.
Y no, no me siento ni cómoda ni incómoda con el imperativo: aplico las normas.
Por favor escribir sin faltas de ortografía o al menos, corregirlas. Saludos
Tiene usted razón:
Por favor: escribid sin faltas de ortografía o, al menos, corregidlas. Saludos.
Grandes palabras de una gran persona, amiga y profesional. No hay mejor manera de definir y defender la profesión. Gracias
la Uci, es todo lo que dicen las enfermeras de hospital de Barbastro.
No se puede imprescirdir ni de enfermeras, ni de médicos.
el. hospital de Barbastro se necesitan personas cualificadas como ellos.
os apollo en todo.
Laia que texto tan lleno de verdad y de sentimiento….Has conseguido poner en palabras lo que muchos sentimos pero no sabemos expresar. La UCI es exactamente eso: lucha, cansancio, entrega…pero también amor, unión y esperanza.
Leerlo emociona, porque refleja el alma el alma de quienes vivimos cada turno con el corazón en la mano.
Gracias por recordarnos lo que significa cuidar, acompañar y formar parte de esta familia tan especial como es la enfermeria.
La pura verdad…
Me a gustado mucho el escrito es un gesto que nos hace reflexionar y tienes mucha razón Felicidades