El derecho a la vida es el primero y fundamental en una sociedad civilizada, sin éste derecho el Estado se convierte en una tiranía. No debería haber existido nunca una ley que autoriza la eliminición de los no nacidos. Cuándo una mujer mata a su hijo recién nacido, la sociedad entera se horroriza y las autoridades juzgan el delito aplicando penas proporcionales al hecho, sin embargo, cuándo el crimen se comete antes del nacimiento, cuándo el ser humano se está gestando en el seno materno, entonces el Estado permite e incluso financia con los impuestos de todos los contribuyentes, el igualmente horrible crimen. Se trata del mismo ser humano, antes o después del nacimiento, esto nadie puede discutirlo. Actualmente existen muchos medios para demostrar la evidencia, pero es de lógica que si no se mata el embrión o el feto, éste nacerá. No hay excepciones en la regla de la vida, todo ser humano en gestación tiene derecho a vivir, si está enfermo, tiene derecho a que se le cuide, si ha sido concebido sin ser deseado, igualmente tiene derecho a vivir. No hay ninguna circunstancia en la que un ser humano pueda ser deliberadamente asesinado. Las leyes injustas tienen que abolirse de inmediato. Atentamente, Carmen Antoja Giralt. Barbastro.

