Las excavaciones se están realizando en las inmediaciones del cementerio de Barbastro descubrieron ayer una necrópolis que todo hace indicar esté ligada al antiguo hospital e iglesia de San Julián. Esta es la hipótesis que ayer planteó el arqueólogo contratado por el Ayuntamiento, Ignacio Lafragueta, para realizar estas excavaciones como paso previo a la urbanización de este entorno y convertirlo en una zona de ocio y esparcimiento. Las excavaciones se iniciaron hace siete días motivadas por la aparición de unos huesos humanos en 2013 extra muros del campo santo perteneciente al Cabildo Catedralicio y que fue construido en el siglo XIX.Hasta ayer, todo parecía indicar que los huesos, cráneos y partes de lápidas aparecidas tras los trabajos de excavación procedían del interior del cementerio y mediante escorrentías se habían ido diseminando fuera de los muros del campo santo. Se desconoce la datación de esos huesos, pero el arqueólogo encargado de dirigir las excavaciones aventuraba que podrían ser del siglo XX.
Sin embargo, en el que iba a ser el último día de la excavación han aparecido enterramientos alineados en dirección Este – Oeste, perfectamente alineados, y mirando hacia el que fuera hospital de San Julián, que actualmente es la sede del Consejo Regulador de la Denominación de Origen de Somontan. El arqueólogo y su equipo han encontrado al menos catorce cadáveres que, a falta de la datación científica, podrían pertenecer a los siglos XVI o XVII. Los cadáveres se hallaban sin ajuares ni ornamentos que faciliten su datación con exactitud. El hospital de San Julián estuvo funcionando desde 1570 hasta la guerra civil, donde fue hospital de sangre. En ese periodo por ejemplo se atendió al novelista británico George Orwell, durante su estancia en el Frente de Aragón.
Los enterramientos se encuentran en la zona baja de la ladera y están a una cierta profundidad. Las excavaciones habían comenzado la pasada semana en la zona alta y allí es donde se encontraron los huesos y calaveras ubicados de forma dispersa por los movimientos de tierra debido a la erosión de la lluvia.
Lafragueta afirma que se trata de la necrópolis del hospital de San Julián ya que los enterramientos se ubican a escasos cien metros. «Se tiene constancia de la existencia del hospital y en algún sitio los muertos deberían ser enterrados. No es un enterramiento disperso, si no una necrópolis con una organización del espacio»
El arqueólogo indicaba que este necrópolis podría haber servido para enterrar a las personas afectadas por la peste que sufrió Barbastro en 1650 u otros hechos bélicos que tuvieron lugar en la Edad Moderna, así como muertos de forma natural.
Hasta la construcción del cementerio del cabildo Catedralicio en el siglo XIX, que todavía sigue prestando uso aunque se encuentra prácticamente colmatado, era habitual construir necrópolis bajo o en las inmediaciones de los templos. Así la Catedral o la iglesia de San Francisco tienen sendas necrópolis. La descubierta ayer correspondería por tanto a la iglesia de San Julián, sita en las afueras de la ciudad, en el camino real de Zaragoza.
Los trabajos de excavación concluirán hoy y con las informaciones arqueológicas obtenidas, Lafragüeta realizará un informe que se entregará en la dirección de Patrimonio del Gobierno de Aragón. Será esta entidad la que decidirá si se procede a sellar de nuevo las zanjas abiertas, una vez documentado el hallazgo, o se realiza algún tipo de protección. Lo más probable, según vaticina el arqueólogo es que se selle esta zona y que el Ayuntamiento pueda seguir con su plan de urbanización.


