Las pymes representan en España más del 99% del ecosistema empresarial nacional. Y aunque el dato es muy aclaratorio, hay que tener en cuenta que en la categoría de pymes se incluyen a empresas que pueden tener uno o dos trabajadores y otras que llegan a plantillas de hasta 250 empleados.
Categorizar a estas organizaciones dentro de un mismo grupo es útil en algunos aspectos, pero también muy difuso en otros. Un ejemplo que visibiliza bien esta realidad es el potencial para captar clientes a través de internet. A priori, las organizaciones con plantillas amplias pueden generar más impacto entre consumidores potenciales, pues cuentan con más recursos para llevar a cabo estas tareas.
Sin embargo, aquí el marketing online juega a favor de las pequeñas organizaciones. O mejor dicho, hay estrategias que permiten hasta a las empresas con menos recursos adquirir un alto nivel de visibilidad. La clave, como veremos a continuación, es acertar con las estrategias a implementar.
El posicionamiento web y el SEO local
Ya no quedan empresarios o incluso consumidores que desconozcan qué es el SEO. Estas siglas responden en español a optimización en motores de búsqueda, y no es más que cuidar los contenidos y el diseño de la web para que resulte atractivo para los algoritmos de los buscadores.
Así, cuanto mejor quede parada una web frente a esos buscadores, mejor posición ocupará ante las búsquedas de los usuarios, lo que se traduce en más visitas a la web. A partir de aquí, que los clientes pasen más o menos tiempo en la web va a depender de otros factores, como la velocidad de carga de la página, si el contenido es más o menos interesante, si el diseño y la navegabilidad en la web son cómodas o si es fácil navegar desde dispositivos móviles.
Otro apunte importante, en esta estrategia SEO hay que cuidar el posicionamiento local, entendiendo que hay muchos usuarios que realizan búsquedas incluyendo una localización específica. Para ello, es buena idea incluir el negocio en Google My Business, ofrecer la oportunidad a los usuarios para que dejen reseñas y trabajar bien una categoría de “Contacto” o “Donde estamos”.
Estrategia de contenidos
El llamado content marketing, o marketing de contenidos, es una parte esencial del también denominado inbound marketing. Como estrategia general, el inbound busca atraer a los clientes a través de contenido específico dirigido a esos usuarios.
El SEO es otra herramienta que se incluye dentro de este objetivo general, pero cuando se habla de una estrategia de contenido, los expertos hacen referencia a diferentes escenarios que van desde las redes sociales al email marketing o cualquier otro canal que permita a los negocios llegar a esos consumidores.
De este modo, con el marketing de contenidos lo que hay que cuidar es qué se dice, cómo se dice, qué tono se utiliza y cuáles son los resortes que van a hacer clic en el cliente. Se trata de un objetivo ambicioso, pero que ofrece muy buenos resultados, ya que los consumidores sienten que verdaderamente se les está hablando a ellos de manera muy personalizada.
Cuidar las redes sociales
Si bien forman parte de la estrategia general del inbound marketing, merece la pena separar las redes sociales porque se han convertido en un canal esencial para las empresas. Con cientos o miles de millones de usuarios de estas plataformas, y con la facilidad que hay de acceder a ellas desde los teléfonos móviles inteligentes, es una temeridad no intentar sacar partido de ellas.
Eso sí, la dificultad con las redes es destacar en un universo en el que están presentes otras muchas empresas. Para hacerlo, el único truco es trabajar mucho: intentar adelantarse a nuevas tendencias, personalizar mucho el contenido, organizar sorteos y promociones para captar clientes y adecuar los mensajes a cada tipo de público.
Los usuarios que utilizan Facebook no son los mismos que los que pasan más tiempo en Instagram, ni tan siquiera los que están en TikTok, o X (la antigua Twitter). TikTok, donde pueblan más las generaciones más jóvenes, es probable que su capacidad económica sea más baja. En cambio, Instagram sí puede ser un buen lugar para incluir o promocionar productos de ticket medio más alto.
Confiar en los profesionales
La última recomendación no es una estrategia en sí, sino que es una advertencia. Hay quien piensa que el marketing online es algo que se puede aprender de manera práctica y autodidacta, pero esto va a llevar mucho tiempo y muchas frustraciones.
La solución, en muchos casos, pasa por dejarse asesorar por agencias de marketing y profesionales del sector. Ellos pueden dirigir la estrategia en función del presupuesto disponible y acercar a las empresas a sus objetivos.
Además, ese impacto positivo a la que lleva el marketing online tiene otra ventaja, que es escalable. Con una inversión inicial reducida se pueden lograr ciertas metas. De este modo, a medida que se van consiguiendo resultados, el nivel de gasto puede ampliarse, entrando en un círculo de retroalimentación positiva que lleve a una mejor visibilidad.


