Guillermo Uguet
Cosehisa Monzón, con 10 victorias y 4 derrotas, disfruta la Navidad en una posición privilegiada. Vic y SantFeliu (con 11 y 3) acompañarían a Cosehisa a las series de playoff de ascenso. Significa que el primer objetivo en el grupo más duro y disputado de la geografía EBA (permanencia cifrada en 13 victorias) está cerca pero las estadísticas de cursos anteriores también obligan a centrar en estos y otros seis equipos más todas las expectativas de alcanzar las eliminatorias de ascenso. ¿Hay secretos que expliquen dicha posición, era esperable o es fruto de las circunstancias?
Sagas mejor que estrellas
Los que conocen la liga saben que los equipos necesitan madurar además de tener talento y deseo. Cosehisa siempre ha sido un equipo de muchos cambios año a año, exigido por el ascenso a LEB de sus mejores talentos o por un mercado que superaba posibilidades. De ahí la proverbial excelente segunda vuelta de los equipos amarillos pero también su nula capacidad para optar a playoff. El primer secreto de la temporada de Cosehisa es, sin duda alguna, la elección de los jugadores. La crisis ha destruido el esquema económico, ha reducido o hasta eliminado el atractivo de las ofertas LEB y de la competencia en EBA por los mejores jugadores. Así Cosehisa ha podido reunir a jugadores que todos sabían lo que era jugar en Los Olímpicos y sus valores. A una base del año pasado como Peruga, Pino, Espinal, Ruiz, Rangel y Lasus, se han sumado López (3ª campaña), Villacampa(en plena madurez deportiva) y Juampi Sutina(20 años, valor asentado para un próximo futuro LEB) en su segunda etapa, y la juventud(18 años) de Duluc y Arcau. Tras Essengue y Sampson, Ricky Rivas (tercera etapa) era la pieza perfecta para cerrar el puzzle.
Grupo, gestión e ilusión
Por fin Cosehisa ha competido desde el primer minuto, con un grupo hecho solo pendiente de ajustes en los roles personales. La química, técnica y personal, es el segundo secreto, el que permite paliar picos de forma o los momentos calientes de los partidos. «Culpables», el equipo técnico, «los jugadores enlace» entre varias generaciones y los más expertos por su capacidad de integrar. El tercero la gestión del desgaste de los jugadores franquicia mediante el día a día y el proceso de preparar para rotar a los jóvenes. Es cosa del equipo técnico. De todos, afición incluida, será el cuarto secreto, la llave del futuro, saber gestionar la tensión de luchar por una ilusión.


