¡BIENVENIDO, OTOÑO!
Cuando llega el otoño, en nuestro bosque de los arces, los pequeños duendecillos de tres años, experimentan las sensaciones de la nueva estación. Observan cómo cambian las hojas de color y los árboles se quedan desnudos; crujen entre sus zapatillas las hojas secas que lanzan al aire como confetis en una fiesta. Todo un ritual que se va repitiendo cada año y, como siempre, nos sorprende la naturaleza con sus tonalidades, su armonía, sus olores…. Nuestros peques disfrutando con sus juegos y canciones otoñales. ¡Qué suerte tener este entorno para compartirlo con los compañeros!


