Los hogares aragoneses concentraron el 3% de las ventas de gran consumo que se realizaron en España en 2013. Esta cifra representa algo más de 1.400 millones de euros en productos de alimentación envasada, bebidas, cuidado del hogar, higiene personal y belleza. En este sentido los consumidores aragoneses gastaron un 3% más que el año anterior.
En términos nacionales los españoles compraron en 2013 productos de gran consumo por valor de 49.052 millones de euros (exceptuando frescos), convirtiendo a esta industria en palanca de la recuperación económica. En conjunto, los españoles compraron menor cantidad de productos (-0,9%) pero a un precio ligeramente superior (+0,2%).
Éstas son algunas de las principales conclusiones extraídas del informe anual Nielsen 360 que ofrece una visión global y completa de las tendencias de gran consumo en España, así como las preferencias y factores que determinan las actitudes de compra de los ciudadanos en nuestro país. Este estudio radiografía todos los segmentos del gran consumo y se ha convertido en una herramienta imprescindible para conocer de primera mano el pulso del sector.
Marca de la distribución como refugio
El precio medio de la cesta de la compra se encareció un 1,1% de media en España a pesar del esfuerzo de los hogares por contener el gasto recurriendo a la búsqueda de promociones o a la propia marca de la distribución, que en Aragón alcanzó el pasado año una cuota del 40%, dos puntos por encima de la media nacional (38%). La concentración de estos productos en los lineales de los establecimientos comerciales aragoneses creció durante los doce meses del año pasado 0,2 puntos, frente al casi un punto que lo hizo en España.
Precisamente en Nielsen 360 también se pone de manifiesto cómo la presencia de la marca de la distribución es mucho más elevada en los supermercados que en el resto de establecimientos, al llegar al 46% -0,8 puntos más-. En cambio, en los hipermercados la marca de distribución se situó en el 22%, registrando una caída de 0,5 puntos.
Según el director general de Nielsen para España y Portugal, Gustavo Núñez, “las familias aragonesas han realizado en estos últimos años un gran esfuerzo por apretarse al cinturón, lo que se traduce en nuevos hábitos de consumo como la planificación de las compras ‘lista en mano’, la comparativa de ofertas entre establecimientos o el cambio a nuevas marcas más económicas. En definitiva, una actitud de ahorro orientada a una compra más racional que a todas luces perdurará una vez superadas las estrecheces económicas”.



