Conforme a una investigación reciente, el sector de informatización industrial continúa encontrándose como el departamento de mayor desarrollo, del cual se predice que continúe aumentando a una tasa anual del 41.8% a escala global hasta el 2026.
La mayor de las aplicaciones para los cobots o robots cooperativos se pueden observar en la electrónica, en el ámbito industrial y el mercado automotriz, especialmente en robots de soldadura. No obstante, gracias a la flexibilidad de implementaciones los centros de producción en una amplia gama de rubros y sectores, como la agricultura, la industria farmacéutica, gastronomía y medicina están adoptando rápidamente estas herramientas.
Desde la elaboración de elementos de seguridad personal hasta pruebas con hisopos, la lucha frente al SarS CoV-2 presentó múltiples e ingeniosas aplicaciones para los cobos, optimizando la eficacia, la protección y la calidad en numerosos procedimientos.
Aumentando la productividad, junto a la practicidad de poder ser incorporados de manera sencilla e inmediata, el crecimiento de los cobot’s es impulsado particularmente gracias a los beneficios que proporciona, añadiendo la particularidad de que pueden operar de manera segura junto a las personas en una misma área de trabajo sin rejas de por medio.
Confiables, simples de configurar y con un costo sensato, el avance e incorporación de los robots cooperativos ha experimentado un aumento significativo en el mercado, haciéndolos accesibles por medio de la producción de cobots más pequeños, proporcionando a las industrias la posibilidad de adoptar técnicas automatizadas, particularmente en el momento que el personal ingresa a un estado normal de Covid.
Asimismo, la fuerza laboral no tiene por que temer ante el reemplazo por esta tecnología, Pese a que las cifras de desocupación ha demostrado un crecimientos significativo desde el comienzo de la pandemia, los cobots o robots cooperativos son esenciales para optimizar la productividad y eficacia del operador, no una sustitución hacia ellos, sino como un colaborador o ayudante para lograr mejorar sus labores, trabajando a la par y claramente garantizando el distanciamiento entre las personas, permitiendo que las industrias puedan volver a moverse de manera sólida y productiva.
La vivencia que nos dejó el 2020 y la incertidumbre a la que hacemos frente en 2021, está empujando a las industrias a repasar y considerar su logística de negocios, como así también la modificación en las áreas de trabajo. La pandemia logró acelerar el interés y la atención hacia los cobots, puesto que posibilita una distancia segura en las zonas de producción y ensamblaje, reduciendo lo mayor posible la circulación de contagio y al mismo tiempo permitiendo que el personal trabaje de manera eficaz y segura.
Cabe destacar que el emergente desplazamiento en dirección a la automatización en la elaboración de equipo electrónico, seguirá potenciando e impulsando a los fabricantes a desarrollar cobots más potentes y veloces.

