La centenaria plaza de Barbastro acoge hoy a las 18.00 la tradicional corrida de toros que en esta ocasión, el empresario Ignacio Zorita, presenta bajo el sobrenombre de ‘Toreros de Dinastía’ a tres hijos de afamados diestros -algunos de los cuales ya cuajaron faenas en esta plaza- como son Julio Benítez ‘El Cordobés’, Sebastián Palomo Linares y Ángel Teruel. Los maestros lidiarán seis toros de la ganadería de José Luis Iniesta de Badajoz.
El empresario Zorita se mostraba ayer sobre la arena del coso barbastrense contento por la tripleta de toreros y por repetir en una plaza que como aseguraba «siempre me ha traído suerte». «Que haya corrida es una buena noticia en un año en el que está habiendo 70% festejos menos en toda España y que en Barbastro se mantenga es de agradecer la gran disposición del Ayuntamiento y ojalá sea para siempre», afirmaba.
Sobre los toreros, Zorita aseguraba que se trata «de un cartel bonito con toreros que tienen interés porque sus padres fueron grandes figuras del torero. Son toreros jóvenes y con proyección y esperemos que para ellos Barbastro signifique un punto de partida como lo fue para César Rincón. Es una satisfacción que estén los hijos de las grandes figuras y creo que eso tiene interés para el público. Es un año complicado porque el día 8 los toreros que tenía intención de traer a Barbastro torean en plazas de más aforo, pero creo que ha quedado un cartel muy bonito».
En cuanto a la ganadería, el empresario destacó la reciente corrida en la feria de Tarazona y su presencia en Barbastro hace dos años en la que cuajó una buena faena. Así las cosas, Zorita indicó que están todos los ingredientes para que hoy «se de una buena faena pero quiero advertir que muchas veces el hombre propone, Dios dispone y un toro lo descompone». En este sentido, Zorita se refirió a los festejos de San Lorenzo donde se cuestionó su cartel. «En Huesca han criticado mi gestión pero allí el empresario es bueno en función de si el toro enviste y si el resultado de la corrida es bueno. Si es así se saca en hombros al ganadero y a los toreros, y si el resultado es malo el culpable es el empresario. Es bastante ingrato e injusto pero es mi profesión», afirmó.


