La expedición Dynatech al GII (8.035 metros, Pakistán) formada por los montañeros montisonenses Raúl Martínez y Adrián Uclés que acompañara a al himalayista Carlos Pauner en su objetivo de conseguir ascender los catorce ochomiles recibió ayer los máximos ánimos y el total apoyo del Ayuntamiento ribereño por parte de su alcaldesa Rosa María Lanau y el concejal de Deportes Julián Alamán.
Para los montisonenses formar parte de su amigo Pauner en esta expedición «es tremendamente ilusionante y un orgullo poder llevar Monzón a las cotas más altas del mundo», como indicó Martínez que ya formó parte del equipo del jacetano en dos anteriores ochomiles en el Himalaya, el Nanga Parbat y el Broad Peak . «Carlos va combinando expediciones con grupos internacionales y de vez en cuando le gusta compartir expedición con amigos. Y será una alegría el poder ir con un amigo», explicó Martínez.
Su compañero, el presidente del Club Montisonense de Montaña, señaló que poder acompañar a Pauner «dentro del proyecto de los 14 ochomiles es un lujo y un privilegio. Si fuéramos por nuestra cuenta sería todo muy costoso y complicado. Además nos apetecer compartir todas sus experiencias».
La expedición está formada por estos tres escaladores y a ellos se une el cámara de Aragón TV Gonzalo Gracia que grabará el ascenso de los montañeros para emitir un documental en alta definición para la televisión autonómica. «Es un motivo más de alegría que lo que hagamos quedará constancia en una película», apuntó Martínez.
Los montañeros parten en este viernes por la mañana en avión desde Barcelona a Islamabad (Pakistán). Una vez en Pakistán, la expedición aragonesa se unirá a un grupo de trecking hasta llegar al campo base sito en el glaciar del Baltoro, a los pies de la cumbre. El diseño de la ascensión cuenta con tres campos base. A partir del campo III se acometerá el ataque para hacer cumbre, previsto para el 25 de julio.
La expedición tiene la ambiciosa meta de ser los primeros escaladores que consigan entrar por la denominada vía de los franceses abierta en 1975 por una escuadra de montañeros galos. Desde entonces no hay constancia mundial de que un grupo de escaladores la hayan atravesado. Se trata de una vía complicada cubierta de nieve y de arista de roca, donde las mayores dificultades se concentran en el primer tramo. En caso de que la climatología sea adversa, se optará por la alternativa normal, donde los montañeros ya conocen sus principales dificultades dado que el G II es tras el Everest y el Cho – Oyu la montaña más escalada del mundo. En la ruta normal, las dificultades son las rampas de 65 grados de inclinación, muros de hielo y las grietas encubiertas «que son una lotería porque puedes pasar por encima y en cualquier momento se pueden abrir», explicó Martínez.
El mayor problema al que tendrán que afrentarse estos montañeros será la aclimatación, ya que Pauner afronta este reto después de realizar un nuevo ocho mil hace veinte días. «Para él será relativamente cómodo porque aprovechará esa aclimatación. Pero para nosotros será un hándicap pero esa circunstancia la paliaremos con más sufrimiento o como lo mejor podamos hacer», explicó Martínez.
Sin embargo, durante todo el año el Club Montisonense de Montaña ha estado desarrollando un intenso programa de actividades enfocado en la preparación de estos dos escaladores. Así según explicó Uclés «en la temporada de nieve nos hemos centrado en la escalada en hielo y ahora en estas fechas no podemos pasar de los 3.000 metros. Así que tendremos que trabajar la aclimatación y la preparación física allí».
Para Uclés ésta será la primera vez que afronta un ocho mil tras una trayectoria que le ha llevado a coronar dos seismiles como el Alpamayo o el Mckinley. «De pasar de 6.000 a 8.000 metros se va a notar bastante. Me apetece mucho ver esas cumbres, donde está la cuna de las hazañas deportistas de los alpinistas y formar parte de ello es todo un privilegio».
En cambio para Martínez, será su tercera vez que afronta una expedición a un ochomil, por lo tanto parte con una perspectiva de «gregario». «Para mí supone un paso más dentro de mi carrera alpinista, pero acudo para ayudar y si nos podemos plantar los tres arriba mejor, pero el objetivo es que Carlos pueda coronar su cumbre junto con Adrián. Si podemos los tres, mejor».
El seguimiento de la expedición se podrá realizar desde el blog de la empresa Dynatech que colabora junto con otras empresas de Monzón en esta nueva hazaña del Club Montisonense de Montaña. Los montañeros enviarán información cada día o dos días como máximo.




