Los caballeros templarios volverán a habitar el castillo de Monzón el próximo fin de semana del 11 al 13 de abril en una recreación histórica enmarcada dentro del programa de actos conmemorativos del 800 aniversario de la llegada del niño-rey Jaime I a la fortaleza, que ha diseñado la Concejalía de Turismo con varias asociaciones.
La recreación histórica tiene el nombre de Encomienda Templaria de Monzón y está ambientada el año 1175. En ella participarán un total de 26 ‘frares’ (hermanos templarios) que convivirán durante 50 horas (de las siete de la tarde del viernes a las cinco de la tarde del domingo) en las mismas condiciones de vida (alimentación, vestimenta, rezos, labores cotidianas, sujeción a la regla…) del siglo XII.
Cada tres horas ocurrirá algo digno de atención: un rezo de antífonas o salmos, una comida, un entrenamiento con caballos, un castigo ejemplar… Los monjes dormirán en la Torre del Homenaje y sólo tendrán una comida por cada jornada ya que la recreación coinciden en periodo de Cuaresma, y en ese momento los templarios comían una vez al día, como apuntó el historiador Jaime Peralta, que ejercerá el papel de capellán de la Orden.
El castillo estará abierto al público las 50 horas. Los ‘frares’ no interactuarán con los visitantes, pues ello hacer perder rigor a la recreación, y habrá colaboradores (narradores) que en escenas puntuales explicarán qué está sucediendo o por qué los templarios hacen tal o cual cosa.
La escenificación corre a cargo de las asociaciones locales Medievalia, Héroes Legendarios, Trotamundos y tres grupos colaboradores llegados de Cataluña aficionados también a la recreación histórica.
El concejal de Turismo, Jesús Guerrero, remarcó ayer en la presentación que la recreación de la Encomienda Templaria de Monzón será pionera en el ámbito estatal por el marco de la fortaleza, la convivencia durante casi tres días y el rigor máximo de todos los detalles con fidelidad a la historia.
Darío Español, de Medievalia, hizo hincapié en ese mismo aspecto: «Hemos cuidado hasta el mínimo detalle la vestimenta, el armamento, las comidas, los protocolos, los rezos, los castigos, las labores cotidianas, el entrenamientos con armas, el cuida de los caballos… Se nos ha podido pasar algo, pero estoy seguro de que pocas veces el público podrá disfrutar de la historia servida en bandeja como en esta ocasión».
Ante la posibilidad de que haya aglomeraciones de público, la organización cuenta con voluntarios que acotarán espacios y harán las indicaciones oportunas para garantizar el buen desarrollo de la recreación.

