Javier Cavero.
Este domingo se celebró el Colungo la VIII edición de la fiesta de la siega y la trilla.
Por primera vez este año, se realizo la labor de la siega, hasta ahora tan solo se hacía la trilla en la era, ya desde hace unos años teníamos en mente la idea de hacer la siega y este año nos decidimos, en el mes de enero sembramos a mano una pequeña parcela contigua a la era.
La actividad comenzó alrededor de las diez, cuando varios vecinos del pueblo con las dallas en la mano fueron segando el campo de cereal, mientras otros iban poniendo en fajos las espigas que ibas segando. Una vez ya se había dallado todo el campo, con las mulas se transportaron los fajos del campo a la era para proceder allí al trillado.
Este año además de las dos mulas que traen de Albelda “león y leona” también había una mula del pueblo “grisa”.
Una vez en la era, se descargaban los fajos de las mulas, y se iban extendiendo por el suelo, luego ya se engancho a las mulas el trillo de discos para dar vueltas sobre la garba y todo el que quería se podía subir en el para dar una vuelta por la era. Posteriormente se le cambio el trillo de discos por el de pedreñas y se continuo pasando por la era.
Concluido la labor con las mulas, llego el momento de remover con las orcas toda la garba, todo el que quería podía participar tanto hombre como mujeres.
Después se fue amontonando la paja para hacer un montón, un hombre se ponía dentro para pisarla y amontonarla ya que antes este montón de paja les duraba para todo el año. Con las escobas de escobizos, la plegadera y el retabillo se fue replegando todo.
Al no hacer mucho aire, usamos la aventadora para separar el grano de la paja, con las orcas iban echándolo en la aventadora y impulsada por una manivela por un extremo salía la paja y por el otro el grano ya limpio que se depositaba en los sacos.
Como en ediciones anteriores se pudo disfrutar del tradicional almuerzo para la trilla que consiste en pan con vino, pan con aceite, pan con miel y unas deliciosas sopas de pan, no podían faltar unos porrones de vino, de esta forma se hizo un paréntesis en la dura tarea.
Los participantes iban ataviados con las vestimentas tradicionales de la siega, la camisa y la faja en los hombres y el sombrero y la falda en las mujeres, todos portaban las pañoletas hechas por la asociación para este evento.
Durante toda la jornada se realizaron sorteos con una baraja de cartas de diversos regalos.
Al evento acudió bastante público, de pueblos cercanos y de otras localidades de la provincia, a la gente que lo han vivido les gusta recordar estas tareas de su infancia y para los jóvenes es algo novedoso y el hecho de que están las mulas les resulta divertido.
Una vez concluida la actividad tuvo lugar una comida en el salón municipal para todos los participantes.
Desde la Asociación se hace una balance muy positivo de cómo trascurrió la jornada, era una edición importante por la novedad de la siega y por lo visto a cuajado bien, le dio mas vistosidad y quedo una mañana mas completa. Otro de los aspectos positivos es la colaboración de las personas que cada año aumenta, y ya no solo vecinos del pueblo sino también de otras localidades que vienen para colaborar, por todo ello estamos satisfechos y nos hace mirar al futuro con ilusión y seguir organizando mas actividades.
Finalmente y como no agradecer a los amigos de albelda de la asociación de mossos y carreters que con el paso de los año se ha creado un vinculo especial entre las dos localidades del Alto Aragón.



