Manolo Escobar demostró talento, profesionalidad y humanidad ayer noche en su regreso a Monzón, única ciudad del Alto Aragón que acogía su gira de despedida que está realizando por toda España para despedirse de su público.
A sus 81 años y luchando contra un cáncer, Manolo Escobar demostró, como un seguidor del público le gritó, que «el que tuvo retuvo». En un concierto de dos horas y ante un aforo de alrededor de 700 personas entregadas y de en su mayoría edad avanzada realizó un repaso por la historia de la copla de este país que como el mismo definió nada más poner el pie en el escenario «es la canción de España, el sentimiento del pueblo, de todos nosotros».
El espectáculo que ayer trajo a Monzón y con el que gira para despedirse de su público se titula ‘Homenaje a la copla’ y así fue lo que ocurrió anoche. Con su orquesta de siempre, la compañía en las voces de Natalia Mellado y Carlos Vargas -su heredero musical según la crítica especializada- y un sonido controlado por el barbastrense Santiago Chicharro, el gran Manolo Escobar realizó un repaso por las canciones que han marcado a los españoles a lo largo del siglo XX. Con el popular pasodoble ‘La morena de mi copla’, Manolo inició su repertorio en el que no faltaron grandes clásicos como ‘La bien paga’ con Carlos Vargas, ‘Aquel hijo’ con Natalia Mellado y con los tres un popurri a base de las eternas coplas ‘Ojos verdes’, ‘En tierra extraña’, … Por su parte Carlos interpretó en solitario ‘El inmigrante’ y Natalia hizo lo propio con ‘Tatuaje’.
Pero también sonaron sus grandes éxitos ‘Mi carro’, ‘Porompopero’, ‘Madrecita madre del Carmen’ y, como no, todos juntos y para finalizar la actuación su himno nacional ‘Y viva España’.
Manolo Escobar dejó un excelente sabor de boca en una ciudad que ya lo recibió en la década de los 70. En aquella ocasión fue en las fiestas de San Mateo, donde el artista internacional actuó en el Palacio del Entoldado del empresario local Ángel Mas, quien ayer le recordó la cita y le entregó un cuadro y un Magnun Somontano.
En esta ocasión fue gracias al Patronato de Festejos. Su responsable Javier Vilarrubí se mostraba ayer muy «satisfecho» por la respuesta del público, sobre todo de personas mayores que no quisieron perderse esta cita irrepetible. «Tenemos una enorme alegría por contar con una artista internacional y haber dado cabida a un estilo musical querido por un sector del municipio de una edad mayor. A pesar de la situación gracias a la colaboración público privada lo hemos podido traer», señaló.
Además de su indiscutible profesionalidad como artista, Vilarrubí elogió las cualidades humanas de Manolo Escobar que tras su actuación en
Logroño se hospedó en Monzón un día antes de su actuación y ya demostró su cercanía con el público que lo quiere. Además hoy, Manolo Escobar tiene previsto acudir a la residencia municipal y a un colegio de discapacitados de Monzón para después firmar en el libro de oro del Ayuntamiento.
«Es un buen detalle de este artista que es una piedra de oro del cuplé español, porque es una persona que tiene afabilidad con la gente mayor -señala Vilarrubí- y va a estar cerca de la gente que más le necesita y le puede influir en cambiar el chip y vivir unas horas de alegría».





