La delegación diocesana de Manos Unidas de Barbastro – Monzón financiará un proyecto por importe de 98.371 € para construir un Centro de Formación para jóvenes marginados en el distrito de Dhanbad, en el estado de Jharkhand, al norte de la India. Los beneficiarios directos son 88 jóvenes desempleados pero los indirectos serán más de 200 que viven en torno a la leprosería. Al frente del proyecto está el sacerdote Bipin Kumar Pani. Dhanbad figura entre las 100 ciudades de más rápido crecimiento del mundo y famosa por la minería del carbón.
Este nuevo proyecto se incluye en la campaña nacional “Plántale cara al hambre: siembra” y se presentó el sábado en la Parroquia de Santa María, en Monzón, con asistencia del obispo Ángel Pérez. En el mismo acto participaron el consiliario Miguel Ángel Chicharro, la delegada diocesana Inma Pellicer y Pepa Urieta, delegada en Jaca, que aportó su experiencia personal.
La delegación ha asumido el reto “para facilitar la formación de los jóvenes que no tienen acceso al empleo porque carecen de las habilidades que demanda esa zona industrial. El nuevo Centro se construye con la pretensión de formar a los jóvenes para tener acceso a trabajos disponibles en Dhanbad y alrededores, para crear oportunidades laborales para jóvenes. Se impartirá la formación profesional de mecánicos, electricistas, soldadores y carpinteros”.
Inma Pellicer recuerda que el año pasado “los objetivos se cumplieron muy bien gracias al esfuerzo de todos y la generosidad de la gente. Fruto del trabajo en equipo de personas que colaboran con la delegación, entre comarcas. La gente cada día se conciencia más con el hambre en el mundo. Tenemos confianza en salir adelante, como es habitual en esta diócesis”.
Al igual que en campañas anteriores, se organizarán actividades como el ayuno solidario, operación bocata, chocolate solidario y otras acciones similares. Hasta ahora todos los proyectos se han sacado adelante”.
Respecto al mensaje de la campaña “Plántale cara al hambre: siembra” manifiesta que “no podemos quedarnos indiferentes ante esta situación, en la que sufren tantos millones de seres humanos”. Según datos facilitados por la Organización de las naciones Unidas, relativos al año 2015, el hambre afectaba a 800 millones de personas en el mundo.
En la delegación diocesana de Manos Unidas colaboran 8 personas pero la red de voluntarios se extiende por seis arciprestazgos entre Bajo Cinca, Cinca Medio, La Litera, Ribagorza, Sobrarbe y Somontano. Pellicer está “muy contenta por el trabajo desinteresado de todos” y destaca al obispo Ángel Pérez porque “empuja, anima y apoya. Llega a todo”. Hasta ahora, desde su apertura, la delegación ha participado en todas las campañas nacionales de Manos Unidas y según Pellicer “ha cumplido sus objetivos, siempre”.

