La formación política Más Madrid, liderada por el flamante expodemita Íñigo Errejón, viró hace apenas unas semanas en Más País, con el objetivo de presentarse a las próximas Elecciones Generales de España el 10 de noviembre.
Como intuíamos, Más Madrid no podía extrapolarse a Más España, por ese irracional complejo que arrastran algunos partidos y dirigentes políticos a quienes parece que les salga urticaria cada vez que tienen que mentar el significante “España” o referirse al significado que dicho término engloba. Eso en el mejor de los casos, porque también están aquellos que, directamente, abominan tanto de dicho topónimo como de lo que representa. Así, el nombre elegido para la nueva formación fue el de Más País.
Pero no se lleven a engaño, porque Más País ha transmutado en otros tantos recovecos porque también es un tabú hablar de “país” en muchos puntos del país. Más de lo mismo. Y, si a eso sumamos las luchas internas, que han derivado ya en la dimisión de una de las diputadas de la formación en la Asamblea de Madrid, Clara Serra, tenemos el cóctel perfecto para constatar de que el partido de Errejón no es más que un sucedáneo de Podemos. Fueron las disputas de egos y poder las que fragmentaron la formación morada.
Más País se presentará en la capital catalana como Més Barcelona. En Asturias, Madrid, Sevilla, Granada, Málaga, Cádiz, Vizcaya, Murcia, Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife, La Coruña y Pontevedra acudirá a la cita electoral bajo la coalición Más País – Equo y, en la Comunidad Valenciana, como Més Compromís. Además, en esta última, será la formación de Enric Morera y Joan Baldoví quien diseñe las listas electorales al Congreso en Castellón, Valencia y Alicante. Compromís tendrá portavocía y autonomía dentro del grupo parlamentario del Congreso, en caso de que se logre representación en la Cámara Baja. En Zaragoza, la fórmula elegida será Más País – Chunta Aragonesista, y será un miembro de CHA quien encabece la candidatura.
Así pues, Más País no será Más País y, además, representará intereses distintos, cuando no contrapuestos, en las diferentes circunscripciones en las que presente batalla. En cuanto a la deseada sangría de votos que algunos desean que le produzca a Podemos, creo que se quedará en un mordisco porque, el gran -e inesperado- bocado puede que acabe dándoselo al Partido Socialista.

