La apertura de la nueva residencia de tecnificación de deportistas de Monzón acrecienta todavía más el nexo indivisible que une a la capital del Cinca Medio con el deporte en todas sus disciplinas. En las últimas décadas, la fama de Monzón, cuna de deportistas, como reza un popular eslogan ha traspasado fronteras gracias sobre todo al trabajo de clubes, técnicos, entrenadores y los deportistas, auténticos héroes que han dado a la ciudad gloria en el último tercio del siglo XX y la siguen dando en este comienzo del XXI.
Que una ciudad de las pequeñas dimensiones como Monzón tenga ocho olímpicos llama poderosamente la atención en el resto de España. Pero de ellos, sobre todo el atletismo es la disciplina que se lleva la palma, al contar con cinco ilustres nombres, algunos de ellos todavía en activo y camino de los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Es el caso de Eliseo Martín o de Javier Gazol, pero previamente abrieron el camino los atletas Álvaro Burrell y el plusmarquista nacional de vallas Javier Moracho. Junto a ellos, uno de los entrenadores más queridos entre la selección nacional, Fernando García Herbera ‘Fondy’.
Algunos de ellos acudieron el pasado lunes 27 a la inauguración de la última joya de la corona deportiva de Monzón, la flamante residencia que como auguró el alcalde Fernando Heras será el «germen del centro de tecnificación deportiva» con el que sueña Monzón desde hace años para seguir acrecentando su leyenda.
Pero cuáles son las causas de que en Monzón florezca con tanto vigor el atletismo. El periodista local Francisco José Porquet, autor del libro ‘El efecto Monzón’, en el que se repasa las seis décadas del Centro Atlético Monzón, señala que no se trata «del influjo del castillo templario ni las aguas del Cinca. Sino más bien el esfuerzo diario, el trabajo de los maestros y unas buenas instalaciones, unidas al mimo y esmero que ponen en su quehacer las entidades y clubes deportivas de la ciudad». Esta reflexión, que se pudo oir en el audiovisual proyectado en la inauguración de la nueva residencia, es compartida por algunos de los nombres propios del atletismo de la ciudad del Cinca.
«Una razón de vida»
Para Álvaro Burrell, que participó en las Olimpiadas de Barcelona de 1992 y actualmente ocupa el cargo de director general de Deporte del Gobierno de Aragón, la clave de porqué Monzón está ligada de forma tan especial al atletismo «es cuestión de tirar de hemeroteca hasta llegar a los años 40 cuando un grupo de entusiastas del deporte descubren que además del fútbol hay otros deportes como el atletismo. Empiezan a trabajar en el atletismo y se crea un caldo de cultivo de esfuerzo, tradición y de varias generaciones que se suceden que trabajan de forma altruista y con mucho amor por el deporte. Ahora vamos por la tercera generación de atletas y algunos como yo hemos llegado a las cotas más altas, y otros todavía más arriba, y otros que han disfrutado simplemente del atletismo como razón de vida, y eso es algo buenísimo».
Su predecesor y primer olímpico de Monzón, el vallista Javier Moracho, considera que la tradición deportiva de elite de su ciudad hay que encontrarla «en los primeros campeones de España que hubo, mucho antes que yo». Moracho también valora las buenas instalaciones con las que cuenta la ciudad actualmente y recordaba con nostalgia «cómo hemos cambiado de cuando entrenábamos en las pistas de ceniza, que en invierno estaban inservibles, y ahora tienes todas las facilidades. Nosotros teníamos unas ganas locas y suplíamos la falta de instalaciones con las ganas y el talento, porque si no, no puedes hacer nada. Y ahí están los ocho olímpicos». Moracho también justifica estos logros por «el buen tejido deportivo y porque detrás de cada deporte hay una serie de directivos, entrenadores, en las escuelas, en la ciudad en sí. Afortunadamente el deporte se ha convertido en un emblema en Monzón».
Otro nombre ligado a la historia del atletismo de Monzón es el binefarense José Antonio Adell que pasó casi veinte años como atleta en el Centro Atlético Monzón y posteriormente ejerció como entrenador durante treinta años. En los últimos años ha sido el animador de las carreras de pollo y otras pruebas populares celebradas en Monzón. Para Adell, la clave del éxito se remonta a 1944 cuando «un grupo de aficionados sientan los cimientos a los que luego les llegarán los primeros campeones de España en categorías juveniles, Javier Moracho, que fue el primer gran atleta de Monzón y a partir de ahí el deporte ha seguido siendo una tradición».
Por otro lado entre los factores que han propiciado el desarrollo del éxito, Adell enumera las instalaciones, los técnicos y entrenadores, y que «los jóvenes puedan ver por la calle a figuras como Eliseo Martín, Álvaro Burrell, Javier Gazol o Elián Périz. A la vez que salen atletas de nivel, éstos son modelos para sus vecinos».
Referencia nacional
Actualmente el Centro Atlético Monzón (CAM) cuenta con más de doscientas fichas federadas y con alrededor de noventa escolares que practican atletismo ya desde la base. El presidente del CAM, José Antonio Andreu, considera que hoy en día, Monzón «es un punto de referencia y ya viene gente a entrenarse de forma puntual» en sus pistas como la serrablesa María José Pueyo o el mallorquín Tomeu Rigo, que entrenan a las órdenes de ‘Fondi’. Andreu enumera la relación de grandes atletas que han tomado el testigo de Moracho, como Burrell, Martín, Gazol o las actuales promesas. «Además de esa suerte, hay que tener en cuenta que una ciudad de esta dimensiones tenga un equipo desde su fundación en 1944 en Primera División», afirma. Y por último considera que las instalaciones «son de las mejores de España. Hemos organizado muchas pruebas de nivel y todas las hemos superado con éxito. Todo eso hace que seamos un referente. En España extraña que con el nivel de población podamos mantener un equipo de este nivel», asegura.
Y volviendo a la nueva residencia, Andreu confía en que la Federación Aragonesa de Atletismo siga contando con Monzón para realizar distintas concentraciones con atletas juveniles, como así ya ha manifestado, y que permita seguir fomentando el encuentro con otros clubes nacionales y europeos.


