La Obra Social de Ibercaja firmó un convenio el jueves con la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer que trabaja en Monzón y Binéfar, y sus respectivas comarcas, por el cual la entidad bancaria donará 35.000 euros para la puesta en funcionamiento de un centro de respiro para las personas con demencias seniles.
El proyecto de puesta en servicio de este centro de respiro, que daría servicio a los enfermos de Alzheimer y otras demencias seniles del Cinca Medio y La Litera, cuenta con el respaldo del Ayuntamiento montisonense que ha cedido a la asociación de familiares de enfermos un local.
Así pues, una vez que este espacio quede equipado iniciará su actividad. Se espera que el centro entre en funcionamiento a partir del mes de septiembre, según informó el presidente de este colectivo Ramón Satué, en la firma del convenio al que estuvieron presentes la trabajadora social Silvia Montes y el director de la oficina de Ibercaja de Monzón, Sergio Arbués.
La zona de respiro es un «centro de día en el que no se dan comidas», como explicó la trabajadora social Silvia Montes. A este espacio acogerán los enfermos de alzheimer y otras demencias durante cuatro horas por la mañana y por la tarde para realizar distintas actividades como fisioterapia grupal, talleres cognitivos, taller de reminiscencia, … El centro contará con una trabajadora social, una terapeuta ocupacional, una o dos auxiliares de clínica y una fisioterapeuta. «La intención es que en todo momento estén haciendo actividades», apunta Montes.
La Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer cuenta con 300 socios y cada día son más las personas que acuden buscando ayuda porque se ha detectado a un familiar esta enfermedad.
Ramón Satué agradeció el apoyo económico de Ibercaja y señaló que esta aportación «ha sido la chispa que nos ha hecho decidir echar adelante el centro. Evidentemente necesitamos más financiación para que el centro funcione pero se trata de empezar». Para el presidente de la asociación, el objetivo de este centro pretende «prestar ayuda a los enfermos y casi más a los familiares de una forma más directa.
La asociación hace cursillos, asesora a la trabajadora social, realiza asistencia y terapia a domicilio pero queríamos trabajar directamente con el colectivo de enfermos de alzheimer en fases medias y leves para ralentizar su enfermedad tanto a nivel físico como psíquico. Además el cuidador que tiene que estar 24 horas encima del enfermo, podrá tener unas horas libres que psicológicamente es muy importante».
Por su parte, el director de la oficina de Ibercaja de Monzón destacó que la entidad colabora desde hace cuatro años con colectivos que trabajan en la ayuda a la dependencia. El año pasado la Obra Social ya colaboró con 9.000 euros el año pasado con la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer. «Ibercaja está encantada de poder firmar este acuerdo, especialmente porque se destina a mejorar la calidad de vida de personas con dependencia», señaló Arbués.


