Un grupo de ciudadanos anónimos de Barbastro ha iniciado una campaña para denunciar el derribo por parte del Ayuntamiento de los arcos de la antigua Sociedad Eléctrica Ibérica, enclave catalogado y donde se cree que se ubicó el antiguo monasterio de Los Mercedarios, para ensanchar la acera de la Avenida de La Merced y acometer la reurbanización del entorno.
La campaña ha consistido en la colocación de varios carteles en los que aparece una gran máquina de demolición que amenaza con derruir los arcos, único vestigio de la Sociedad Eléctrica Ibérica, y como leyenda «Patrimonio ¡en peligro!». Además se han entregado postales a los grupos políticos, medios de comunicación y al Ayuntamiento.
En un breve comunicado aclaran que no son residentes en la zona ya que cabe recordar que la propuesta municipal de urbanizar el entorno del antiguo colegio de La Merced y calles aledañas ha sido muy discutida por los vecinos afectados por el plan urbanístico. En este sentido señalan que la campaña «parte de un grupo de ciudadanos sensibilizados por la conservación de nuestro patrimonio».
Asimismo, invitan al concejal de Urbanismo a visitar Monzón, ciudad que este grupo de personas considera que está realizando un urbanismo respetuoso con el patrimonio, y como ejemplo señalan la recuperación de la puerta de la antigua fábrica Azucarera dentro de una zona de urbanización de nuevas viviendas.
Estudio arqueológico histórico
Por su parte, el portavoz del PP de Barbastro Ángel Solana solicitará en la comisión informativa de Urbanismo del Ayuntamiento que los servicios arqueológicos de la Comarca del Somontano lleven a cabo un estudio histórico arqueológico de los restos de la antigua Sociedad Eléctrica Ibérica, ubicada en la Avenida de La Merced, con el objeto de su conservación como bien patrimonial y evitar así su demolición estipulada en un anterior pleno dentro de un proyecto urbanístico de la zona para ensanchar calles.
La propuesta del PP recoge el sentir de ciudadanos, historiadores y expertos en patrimonio barbastrense como Luis Alfonso Arcarazo o Francisco Subías que aseguran que los actuales arcos que todavía quedan en pie de la Sociedad Eléctrica Ibérica fueron en su origen el monasterio de los Mercedarios de la ciudad del Vero. Las tesis de estos historiadores y expertos en patrimonio han sido recogidas en varios artículos publicados por ellos mismos en el semanario local «El Cruzado Aragonés». En dichos artículos, tanto Arcarazo como Subías consideran que en dicha zona se pudo ubicar el convento de Santo Domingo de la Merced, de los padres Mercedarios calzados, cuya existencia puede estar documentada desde 1292.
Este enclave constituye el número 17 del catálogo de edificios protegidos del Plan General de Ordenación Urbana. Si bien, en el pleno de 29 de julio de 2008, se aprobó inicialmente, la modificación aislada del PGOU de las áreas 14 y 15 y varias fincas concretas de las áreas 10 y 13, área conocida entre los barbastrenses como de «La Merced».
Dicha modificación, que se encuentra en periodo de resolución de alegaciones, contemplaba la descatalogación del elemento nº 17, conocida como Sociedad Eléctrica Ibérica y donde posiblemente se ubicó el monasterio.
La propuesta del PP pretende «esclarecer si los restos existentes en la actualidad, pueden tener valor histórico o arqueológico. Creemos que se deben hacer los estudios correspondientes, por parte de los técnicos competentes».
Además el PP ha enviado su propuesta al Centro de Estudios del Somontano para conocer su opinión.





