El pasado día 7 de febrero de este año, técnicos del Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno de Aragón, Agentes de Protección de la Naturaleza, especialistas en rescate de la Guardia Civil de Montaña (GREIM) y naturalistas de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos procedieron en el Pirineo Aragonés al rescate de la puesta de una unidad reproductora de esta especie animal protegida y catalogada como «En peligro de extinción».
El huevo de quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) fue intervenido de un nido del Pirineo de Huesca dado el alto riesgo a que no prosperara y a que fuera inviable, una causa que se puede predecir dado el historial de fracaso reproductor que mostraba esta pareja de adultos, extrayéndose la puesta -de un único huevo- para su posterior cría en cautividad..
El huevo fue transportado inmediatamente en una incubadora portátil al Centro de Cría en Aislamiento Humano (CRIAH) de la finca de La Alfranca (Pastriz, Zaragoza), donde fue recibido y asistido técnicamente. La ovoscopia realizada ese mismo día indicaba que, efectivamente, el huevo estaba embrionado y que era fértil.
Tras 54 días de incubación en el CRIAH, el domingo 25 de marzo el huevo eclosionó , naciendo un polluelo de 138 gr de peso. Según los veterinarios y técnicos, el estado del neonato es bueno, respondiendo bien a los primeros cuidados tras una eclosión natural (sin necesidad de asistencia).
Posteriormente está previsto que se proceda, como en otras ocasiones, a un proceso de hacking en el Pirineo Aragonés y a su posterior puesta en libertad, que está prevista llevar a cabo en el Parque Nacional de Picos de Europa, dentro del marco de la colaboración de Aragón con el Programa experimental de reintroducción de la especie en este espacio natural protegido, promovido por las administraciones autonómicas competentes en su gestión, Principado de Asturias, Gobierno de Cantabria y Junta de Castilla León, y con el respaldo del Organismo Autónomo Parques Nacionales.
El «hacking» consiste en la incorporación al medio natural de aves criadas en cautividad, a través de una técnica basada en la naturalización del cautiverio y la reducción del manejo antrópico.
Estas actuaciones desarrollan parte de las directrices del Plan para la Recuperación del Quebrantahuesos en Aragón (Decreto 45/2003 del Gobierno de Aragón), y de la propia Estrategia Nacional para la Conservación del Quebrantahuesos en España (aprobada en el año 2000), y constituyen el imprescindible apoyo aragonés al mencionado proyecto de experimental de recuperación y reintroducción del quebrantahuesos en las montañas cantábricas, que está recogido en el protocolo de colaboración suscrito entre las comunidades autónomas de Aragón y Asturias. De hecho, esta colaboración se inició ya en 2010 con la liberación en Picos de Europa de dos ejemplares de quebrantahuesos. Uno de ellos fue hallado muerto poco tiempo después (por causas desconocidas), pero el superviviente de aquella primera experiencia ha cumplido ya dos años de vida y desarrolla su actividad con toda normalidad en el Parque Nacional y su entorno.
Hay que señalar que los animales aragoneses que se aportan en esta colaboración institucional proceden de puestas de unidades reproductoras pirenaicas con un historial de fracaso reproductivo continuado, de manera que la probabilidad de que obtengan descendencia en el medio natural es muy baja. Las técnicas de rescate, reproducción y crianza asistida se emplean por tanto para obtener pollos de parejas que, en condiciones naturales, tendrían pocas probabilidades de sacarlos adelante.




