La localidad de Naval volverá a ser punto de encuentro de las gentes del llano y de la montaña este domingo como históricamente lo fue desde hace varias centurias. La Plaza Mayor de Naval y calles aledañas acogerán durante la jornada dominical (desde las 10 hasta las 17.00) una nueva edición de la recuperada y vigorosa Feria de Artesanía.
La cita de este año contará con alrededor de 55 puestos artesanos llegados de varios rincones de la geografía aragonesa y catalana. La cifra es superior a la del pasado año y la de este domingo será una de las ferias con más puestos desde su recuperación hace once años por el Ayuntamiento.
Entre los puestos habrá antigüedades, dulces, postres, quesos, embutidos, productos cárnicos, bisutería, bolsos, peletería, cestas, sacos, cucharas de boj, prendas de ropa, útiles diversos, miel y sobre todo cerámica, una de las señas de esta localidad junto con la sal. «Se trata de que todos los productos a la venta estén hechos a mano», explica su alcalde Javier Rodríguez, que debuta al frente de esta feria como primer edil.
Una gran hoguera en medio de la plaza dará la bienvenida a los visitantes más madrugadores, los cuales podrán aprovechar para asar al fuego tortetas, panceta o longaniza para empezar la jornada de feria.
Pero no sólo será una ocasión para comprar, sino que también se han previsto varias animaciones para atraer al público más pequeño. En los porches el alfarero local David Echevarría realizará un taller de cerámica y Jorge Casinos ofrecerá otro de ebanistería para conocer cómo se talla la madera.
Un carruaje con caballos dará paseos por esta pintoresca localidad del Somontano, frontera con el Sobrarbe.
Mientras que los Dulzaineros del Somontano ambientarán con sus tradicionales melodías la mañana de feria.
Para los más pequeños, el grupo de animación del Sobrarbe Encantaria maquillará a los niños y les ofrecerá recorridos por el pueblo para contar cuentos relacionados con la sal y la alfarería.
Y a la hora de comer llegará uno de los principales atractivos de esta feria, el reparto de guiso de costilla de cerdo con patatas que elabora el restaurante Tres Caminos de El Grado. Este popular guiso se reparte en cuencos de cerámica con el sello de Naval que se pueden llevar a casa como recuerdo. Su precio, incluido el pan y el vino, es de 3 euros, por lo que se convierte en la mejor opción para comer al aire libre disfrutando del buen ambiente de feria.
La feria de Naval es una buena oportunidad para conocer esta villa medieval que todavía conserva intacto su trazado urbano. Entre sus elementos más monumentales se encuentra la colegiata, los alfolíes de la Edad Media (almacenes para conservar la sal) y sus milenarias salinas que durante el verano son visitadas por muchos bañistas en busca de la relajación que ofrecen sus aguas minerales.
Asimismo durante toda la jornada permanecerá abierto el centro de interpretación de la alfarería para conocer algo más sobre este tradicional oficio vinculado con la historia de la población.
El alcalde de Naval invita a acercarse este domingo para disfrutar de la feria a pesar de la coincidencia con la jornada electoral: «Son las elecciones pero en 5 minutos se va a votar y tienes todo el día para disfrutar de las ferias. Aquí encontrarán muchos puestos de venta en las que encontrarán cosas que no son habituales, ilusión de la gente, ganas de divertirse y conocer nuestro pueblo».
La Feria de Naval data de la Edad Contemporánea cuando en el siglo XVII a raíz de la Guerra de Secesión catalana (1640-1652), Felipe IV utiliza los bosques de Naval y sus hombres, así como carros para transportar los víveres que precisaba la tropa español en su lucha contra el ejército francocatalán.
Esta guerra ocasionó una deuda del Reino de España con la villa de Naval de 20.354 reales por lo que el Concejo decidió reclamar en compensación los privilegios necesarios para la realización de dos mercados y una feria para incentivar su actividad económica. La Corona en 1645 concedió la actual feria siempre que no coincidiera con las ferias que ya tenían lugar en Barbastro y Huesca.
La feria desapareció a lo largo del siglo XX y hace 11 años Ayuntamiento y Comarca la han recuperado con gran acierto y vigor.

