
Vecinos de Naval y visitantes llegados de varias comarcas del entorno disfrutaron el domingo de la tradicional Feria Artesana, recuperada en el año 2000 y que ha vuelto a ser el lugar de encuentro de las gentes del llano y de la montaña, como lo fue durante siglos.
Alrededor de 75 artesanos pusieron a la venta sus productos agroalimentarios, licores, textil, útiles del hogar, decoración, o la emblemática sal y cerámica señas de identidad de la localidad en una fría mañana que fue caldeada por la brasa de la gran hoguera ubicada en medio de la plaza Mayor. Numerosos asistentes llegaron a esta cita tradicional en el calendario ferial del Somontano (desde el año pasado además forma parte de las ferias de Aragón). Vecinos del Sobrarbe, Cinca Medio, Ribagorza, Somontano, Huesca y Lérida pasaron una agradable mañana mientras adquirían productos y comían a caldereta de cerdo preparada por el Ayuntamiento.

El alcalde Javier Rodríguez se mostraba satisfecho por la buena acogida de esta cita “y por mantener la tradición”.
Por otro lado, el alcalde reivindicaba a la Diputación Provincial de Huesca la ejecución de la carretera que conduce a Suelves y que desde ahí enlazaría a Bárcabo y a Colungo. De momento se han acometido 2,7 kilómetros de los aproximadamente 5 kilómetros que conducen a Suelves a través de una pista.
Rodríguez recordó que este eje sería estratégico para la zona “ya que uniría Naval con la sierra de Guara y el eje Pirenaico a través de Boltaña”.



