El Gobierno de Aragón informa respecto a las oficinas liquidadoras que no se elimina ningún servicio al ciudadano. Lo que hacemos es dejar de prestarlo a través de profesionales privados y asumirlo directamente desde el Gobierno de Aragón, con nuestra propia red de oficinas, que está tan extendida o más que la de las Oficinas Liquidadoras y que además se va a ampliar progresivamente a todas las oficinas con función de registro.
Garantizamos la atención presencial, reforzamos la seguridad jurídica, modernizamos la gestión tributaria y evitamos un sobrecoste de más de 2 millones de euros para los contribuyentes aragoneses.
La no renovación no deja desatendido ningún territorio, porque el Gobierno de Aragón dispone de una red de oficinas propia, extensa y capilar, con capacidad para asumir esa atención presencial.
Las Oficinas Liquidadoras están ubicadas en 25 municipios. Frente a ello, el Gobierno de Aragón dispone ya, al menos, de:
• 8 Oficinas Delegadas del Gobierno de Aragón, y
• 45 Oficinas Comarcales Agrarias y Alimentarias, ubicadas en municipios distintos de las capitales de provincia,
a través de las cuales pueden realizarse tareas de recepción, escaneo de documentación y asistencia presencial básica al contribuyente.
Además, la Orden HAP/1336/2024 publica una red mucho más amplia de Unidades de Registro y Oficinas de Asistencia en Materia de Registro del Gobierno de Aragón, distribuidas por todo el territorio, incluyendo oficinas delegadas, servicios provinciales, registros generales, oficinas comarcales, centros sectoriales y otras dependencias administrativas.



2 comentarios
Las oficinas liquidadoras desempeñan una gestión tributaria integral que abarca desde la recepción, registro y asistencia técnica al contribuyente hasta la comprobación y liquidación de los impuestos de su competencia. Esta gestión tributaria integral sólo es posible gracias a la existencia de personal con formación específica y no resulta posible prestarla en las oficinas delegadas o comarcales sin que exista en ellas personal especializado. Esas oficinas sólo podrán prestar servicios de recepción de documentos. La reforma supone una centralización del personal especializado en Zaragoza reduciendo la calidad del servicio en municipios como Barbastro. Esto obligará a los ciudadanos o bien a desplazarse a Huesca o a contratar los servicios de gestorías privadas.
La nota no es cierta puesto que esas oficinas (delegadas y comarcales) carecen del personal con formación especializada con la que cuentan las oficinas liquidadoras. La asistencia al contribuyente en los impuestos de sucesiones y donaciones y transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados requiere personal especializado. El proyecto pretende eliminar la Oficina Liquidadora con la que han contado municipios como Barbastro desde 1840 obligando a los ciudadanos o bien a desplazarse a las capitales provinciales o bien a acudir a una gestoría salvo en los casos excepcionales en que cuenten con formación especializada en dichos impuestos.