Para José Antonio Pueyo, portavoz municipal de Benabarre, “el cierre de estas 25 oficinas va en contra de quienes queremos una administración moderna, eficiente y digital, pero también cercana, accesible y pensada para el territorio, no puede haber aragonesas y aragoneses de primera y de segunda según donde vivan”
La Dirección General de Tributos de la Consejería de Hacienda del Gobierno de Aragón ha anunciado al Decanato de Registradores de Aragón que no va a renovar el convenio que permite el funcionamiento de las 25 oficinas liquidadoras en distintos puntos de Aragón, lo que justifica con una “reestructuración organizativa y operativa”, por lo que dejarán de prestar este servicio el 30 de junio.
Este servicio que lo prestan 47 personas actualmente, lleva funcionando desde 1989 mediante un convenio entre el Gobierno de Aragón, y son puntos de atención presencial para gestionar y liquidar impuestos cedidos por el Estado a la Comunidad Autónoma, como el impuesto de Transmisiones Patrimoniales o el de Sucesiones y Donaciones.
Supone el ahorro de más de un millón de euros en costes de gestoría a los ciudadanos del medio rural, evita más desplazamientos puesto que cada una de estas oficinas da cobertura a numerosos municipios de su entorno.
Los municipios que se quedarán sin oficina liquidadora de tributos son:
Albarracín, Alcañiz, Aliaga, Ateca, Barbastro, Belchite, Benabarre, Boltaña, Borja, Calamocha, Calatayud, Caspe, Castellote, Daroca, Ejea de los Caballeros, Fraga, Hijar, Jaca, La Almunia, Mora de Rubielos, Pina de Ebro, Sabiñánigo, Sariñena, Tamarite de Litera, y Tarazona.
José Antonio Pueyo, portavoz de Chunta Aragonesista en el Ayuntamiento de Benabarre, recuerda que “la prestación de servicios públicos tributarios no solo cumple una función recaudatoria, sino que constituye un elemento clave en la relación cotidiana entre la ciudadanía y las instituciones públicas, y la digitalización de la administración pública es necesaria y positiva, pero no puede hacerse a costa de eliminar la atención presencial, cuando la brecha digital sigue siendo una realidad mucho más en nuestros pueblos”.
“Desde Chunta Aragonesista creemos que cualquier reordenación de estos servicios debe evaluarse desde su impacto territorial y social, ya que eliminar o concentrar oficinas en las capitales supone aumentar la desigualdad territorial, obligar a desplazamientos innecesarios y alejar la administracion de la ciudadanía, y es que defendemos una administración moderna, eficiente y digital, pero también cercana, accesible y pensada para todo el territorio, porque no puede haber aragonesas y aragoneses de primera y de segunda según donde vivan”, ha explicado Pueyo.
“Queremos que las comarcas y municipios afectados soliciten al Gobierno de Aragón el mantenimiento de la actual red de oficinas de gestión y asistencia tributaria en las comarcas aragonesas, evitando su reducción o concentración, así como la renovación del marco de colaboración con el Colegio de Registradores de la Propiedad, reforzando la calidad del servicio y la adaptación tecnológica sin perder atención presencial, garantizando la estabilidad del empleo vinculado a estas oficinas, evitando la pérdida de puestos de trabajo en el medio rural”, ha concluido Pueyo.


