Las obras de reforma del Paseo del Coso, uno de los enclaves más queridos y emblemáticos por los ciudadanos de Barbastro, tuvieron un sabroso broche de oro ayer. Las empresas Cosdimaco y Eshorvisa que constituyeron una UTE para desarrollar este ambicioso proyecto urbanístico para modernizar el Coso y convertirlo en un bulevar más peatonal y comercial invitaron ayer a comer una paella a todos los comerciantes de la zona y vecinos en general.
Ayer por la mañana el único vehículo que entró en la nueva zona peatonal fue el camión grúa que descargó las mesas y sillas sobre las que a partir de las 14.30 horas se sirvieron 250 raciones de paella de marisco.
La iniciativa tuvo un gran consenso entre los comercios de la zona, los ciudadanos y ha contado también con el beneplácito del Ayuntamiento.
El motivo fue celebrar el final de las obras pero sobre todo «compensar a los comercios y a los vecinos las molestias causadas durante estos cinco meses de trabajo con unas paellas en buena armonía y para que todos quedemos contentos», explicaba José María Boira de Cosdimaco, mientras preparaba junto a su compañero de Eshorvisa Antonio Buera cuatro grandes paellas de arroz y marisco.
«Las obras ya han terminado y se han realizado en plazo sin ningún incidente ni grandes molestias a los comerciantes. Por ello hemos querido disfrutar de un día entrañable», señaló Boira.
Estas empresas han realizado numerosas obras en el casco urbano de la ciudad del Vero pero en ninguna ocasión habían decidido celebrar sus trabajos con una comida popular abierta a los vecinos. «Este ha sido un caso peculiar porque el Coso es una obra emblemática y la obra ha sido complicada. Se ha creado un gran bulevar en el centro de Barbastro y eso había que celebrarlo», explicó Buera.
Como todas las actuaciones en el centro de una ciudad, éstas generan comentarios y críticas, pero según explican los constructores, el diseño ha sido
bien recibido por la mayoría de los barbastrenses. «Hay quien opina que se debería haber conservado la fisionomía de antes pero en las obras actuales la modernidad se impone y hay que buscar espacios útiles y prácticos», afirmó Buera. Su compañero en las tareas de cocina le matiza: «La mayoría está muy contenta con el resultado y nosotros también».


